Guía sobre procedimientos concursales, concursos de acreedores

Cuando una empresa va mal, en muchas ocasiones no queda otra salida que solicitar el concurso de acreedores, término tan usado como poco conocido por el gran público.

Cuando una empresa va mal, en muchas ocasiones no queda otra salida que solicitar el concurso de acreedores, término tan usado como poco conocido por el gran público.

Este es el tipo de post que no nos gustaría escribir. Y no porque sea farragoso, técnico y en ocasiones difícil de descifrar, que también, sino porque nunca se nos ocurriría escribir sobre algo tan penoso si no estuviera a la orden del día. Y en España, desde que en 2007-2008 nos engullera esta crisis económica que no nos quiere dejar en paz, los procedimientos concursales, antes conocidos como concurso de acreedores, están muy a la orden del día.

Como todo tema peliagudo, lo mejor es recurrir a quien más sabe sobre el tema para informarse. La nueva noticia es que el Instituto de Censores Jurados de España ha editado una detallada guía en la que nos resumen, paso a paso, qué debemos hacer, si nos conviene o no, con quién contactar, los tiempos y demás dudas lógicas que asaltan a una empresa (ojo, o una persona física, que también puede acogerse a esta figura legal) en situación de imposibilidad de pago de sus deudas.

De forma resumida, las fases en las que se solventa el caso son:

  1. Fase previa: solicitud del procedimiento y auto de concurso.
  2. Fase común: informe de la autoridad concursal.
  3. Fase de resolución: convenio entre las partes y liquidación.
  4. Determinación de la responsabilidad: derimir si ha habido culpa, intención, mala fe, etc en el devenir de la empresa, lo que agrava las consecuencias.