Alternativas para conseguir crédito: cooperativas de crédito

Mucho más profesionales de lo que parecen y mucho más útiles de lo que su desconocimiento podría hacernos pensar, ahí están las cooperativas para darnos créditos.

Mucho más profesionales de lo que parecen y mucho más útiles de lo que su desconocimiento podría hacernos pensar, ahí están las cooperativas para darnos créditos.

En nuestra larga travesía en busca del dinero prometido, prometido antaño por los bancos pero que hoy no vemos por ningún lado, se entiende, hoy llegamos hasta unas entidades tan poco conocidas como, su propio nombre lo indica, propicias para conseguir préstamos.

Cooperativa de crédito

Junto a los bancos tradicionales y las cajas de ahorro forman lo que comúnmente se llama como sistema bancario en nuestro país. Son una mezcla entre cooperativas de crédito, por lo que pueden captar pasivo de clientes en general y socios en particular y utilizarlos para ofrecer financiación y por otra son sociedades en todo lo general de su palabra, o sea agrupaciones de socios que por lo tanto dan prioridad a los mismos (como si vamos a ver un partido del Barça, sus socios tienen prioridad a la hora de conseguir una entrada). Están por lo tanto bajo legislación cooperativa en cuanto a su obra social y por otro lado sometidas a las leyes del mercado en lo que ha créditos se refiere.

Su mayor implantación está en el mundo rural (cajas rurales de toda la vida) y están muy vinculadas a su sector empresarial (varias son cajas de oficios concretos, con socios que pertenecen a tal o cual rama de negocio) o a su ámbito regional (de ahí lo de caja rural de tal o cual ciudad, son lo mismo pero fragmentan su ámbito de negocio a un espacio geográfico concreto).