¿Qué es una concesión pública?¿Cómo funciona?¿Qué ventajas tiene?

Seguramente la palabra ‘concesión’, referido a algo público, ya lo hayas oído antes, pero es que cada vez lo vas a oír más. Y todo es por la crisis y la falta de dinero de las administraciones.

Seguramente la palabra ‘concesión’, referido a algo público, ya lo hayas oído antes, pero es que cada vez lo vas a oír más. Y todo es por la crisis y la falta de dinero de las administraciones.

Una concesión, en particular referido a temas públicos (del Estado) se refiere a ceder el derecho de explotar un lugar durante un periodo de tiempo; evidentemente a cambio de un dinero.

Te comento un par de ejemplos (de toda la vida): las autopistas suelen ser concesiones, que se construyen en parte con capital público y en parte con privado; por un lado, el estado y sus ciudadanos pueden disfrutar de una carretera en buenas condiciones que les permite llegar mejor a su destino; por otra, la empresa que lo construye, explota económicamente esa autopista y se lleva beneficios de sus usuarios, amortizando lo que le ha costado construirla.

Otro ejemplo típico son los kioscos o bares públicos: aquellos puestos que se montan dentro de un parque, o unas instalaciones deportivas, hospitales, etc…se sacan a concurso para que, quién quiera, se encargue de ‘explotarlos’; los ciudadanos tienen un servicio más, el estado cobra por dejar esas instalaciones y esos derechos y el trabajador tiene un trabajo y tiene unos ingresos por ello (y por su adecuada explotación, claro).

Por la crisis económica las concesiones se están poniendo más de moda (por llamarlo de alguna manera): como no hay dinero y no pueden endeudarse más, las administraciones sacan a concurso algo (por ejemplo, construir una estación de trenes); la empresa que lo gane, paga toda la construcción (hasta ahora lo pagaba el estado a ‘tocateja’) y, a partir de ahora, pues recibirá un dinero del estado de esa construcción durante, por ejemplo, 50 años (un ingreso fijo más intereses) y, además, quizá le cedan algún derecho de explotación (en el ejemplo, la constructora puede quedarse los locales de la estación y tratar de hacer negocio con ellos: todo lo bien que consiga gestionarlos es dinero añadido que obtendrá del negocio).

Un ejemplo real: como el estado ya no tiene dinero para construir más AVEs, lo que hace es sacarlos en concesión, es decir, ADIF (en este caso), paga una parte fija al principio, las constructoras pone el resto y luego, cada año, irán cobrando del estado una cantidad fija; el estado consigue tener más infraestructura y no pagar ‘demasiado’ ahora que no tiene dinero; los usuarios tenemos más servicios; la pega es que esta manera de construcción es más cara para el estado, ya que ha de pagar lo mismo más los intereses durante x años (aunque se espera que durante esos años la situación haya mejorado).