Perlizadores (o atomizadores): ¿Qué son? ¿Cuánto ahorran?

La verdad es que, aunque nos cueste creerlo, hay medidas que permiten ahorrar mucho dinero invirtiendo muy poco; los perlizadores que se instalan en los grifos son un buen ejemplo.

La verdad es que, aunque nos cueste creerlo, hay medidas que permiten ahorrar mucho dinero invirtiendo muy poco; los perlizadores que se instalan en los grifos son un buen ejemplo.

Imagina que estás en tu casa y te estás duchando (o te estás lavando las manos o estás fregando los platos…) y abres el grifo: seguro que no te cuesta mucho darte cuenta que una buena cantidad del agua que sale del grifo ‘se pierde’ sin utilidad: aunque intentes ajustar la presión del agua y que salga un poco menos, es complicado que no se escape una parte.

Por este motivo alguien inventó los ‘perlizadores’ que son ‘extensiones’ que se ponen a los grifos (o a las duchas) y que hacen que, sin disminuir la presión del agua (ya que tú percibes la misma presión de agua) hacen que salga menos caudal (por decirlo de alguna manera, meten ‘aire’ entre los chorros del agua, aunque tú no lo notas); de esta manera, tú no pierdes la sensación de presión del agua y lo que tampoco pierdes es tanta agua, porque al salir menos chorro, evitas que una gran parte se pierda.

La inversión en estos atomizadores es baja (puedes encontrar muchos modelos y tamaños y rondan los 3 euros como mucho) y el ahorro que se consigue es importante: por un lado puedes llegar a ahorrar el 50% del agua que antes desechabas, lo que, a lo largo del año, representa una buena inversión (y si tu familia o tu empresa es grande, más aún); por otro lado, puedes ahorrar en electricidad: bien porque necesites una bomba hidráulica que tenga que subir agua (al subir menos cantidad de agua, la bomba de agua trabajará menos) o bien porque el calentador (eléctrico o de gas) tendrá que calentar menos agua y te permitirás un ahorro en las facturas de luz y/o gas.

Yo creo que vale la pena.