Cómo comprar deuda pública, bonos y letras del Tesoro

La Unión Europea vive un tiempo convulso por el alto precio que han de pagar países como España para financiarse. El pequeño inversor puede sacar partido de esta situación.

La Unión Europea vive un tiempo convulso por el alto precio que han de pagar países como España para financiarse. El pequeño inversor puede sacar partido de esta situación.

Desde hace un par de meses no se habla de otra cosa: puntos básicos, seguros por impago, déficit público, necesidad de financiación… la Unión Europea parece a la deriva por lo que deben los estados del sur y lo poco que parecen dispuestos a ayudarles los países del norte. Y como es bien sabido, a río revuelto, ganancia de pescadores. ¿Cómo sacar rentabilidad a esta situación de incertidumbre financiera? He ahí la cuestión.

Todos los países, incluido España, necesitan que se les preste dinero, liquidez, que ellos luego devuelven con un interés, como cualquier otra operación financiera. En el contexto actual de debilidad del sistema financiero internacional, en especial en Europa y Estados Unidos, España se encuentra con que ha de pagar mucho para obtener esa liquidez en concepto de intereses, he ahí la oportunidad de negocio: comprar deuda pública. Es muy sencillo:

  • Letras del Tesoro: a 3, 6, 12 y 18 meses de plazo fijo. Están por encima del 3% de rentabilidad anual.
  • Bonos del Estado: a 2, 3 y 5 años. Actualmente superan el 5% de rentabilidad.
  • Obligaciones del Estado: a 10, 15 y 30 años (pensando en dejarlo en herencia…). Más de un 6% de rentabilidad a día de hoy.
  • Puede contratarse con interés con vencimiento mensual, semestral, anual o plurianual.
  • Hay subastas públicas del Estado mínimo una vez al mes, y se anuncian en esta página del Tesoro Público, mientras que las Comunidades Autónomas (las más endeudadas, y por tanto en ocasiones las que más intereses dan) hacen subastas no periódicas pero también constantes.
  • Se pueden adquirir títulos de deuda por Internet, desde este enlace del Tesoro Público.

No se precisan garantías, y al contrario, por mucho que digan las agencias de calificación España ni ninguna de sus comunidades autónomas van a quebrar, así que es una inversión segura.