Dar de alta una empleada del hogar en la Seguridad Social

El Gobierno y los sindicatos han promovido que los empleados del hogar coticen a la Seguridad Social a partir de ahora. Y eso implicará muchos cambios en muchas casas

Esta medida se empezará a aplicar el 1 de enero de 2012 y en el título digo ‘empleada del hogar’ ya que, la gran mayoría de los empleados del hogar (el 93%) son mujeres. Te cuento lo más importante de la medida.

‘¿Qué se hacía hasta ahora?’. Hasta ahora, los empleados del hogar se acogían al ‘Regimen Especial de Empleados del Hogar’. A partir de ahora, cuando se concreten todos los cambios, se aplicarán las nuevas medidas.

‘¿A cuánta gente afecta esta medida?’. Se estima que 700.000 personas actualmente trabajan de forma ‘no regulada’ como empleados del hogar. A partir de 2012, los empleadores y los trabajadores tendrán 6 meses (hasta el 1 de julio de 2012) para normalizar esta situación.

‘¿Cómo afecta a la gente que tiene un empleado/a del hogar?’. Pues pasan a convertirse en ‘empresarios’ y, como tales, deben registrarse y dar de alta (o baja) a sus empleados en la Seguridad Social.

‘¿Cómo afecta a los trabajadores?’. Deben ‘mover’ a su jefe (o jefes, si tienen más de uno, al trabajar en varias casas) para que les den de alta en la Seguridad Social; en caso de no hacerlo, ellos mismos podrán hacerlo. De este modo, cotizarán a la seguridad social cada hora que trabajen, requieren un contrato (con la información habitual) y tendrán derecho a una prestación por baja (a partir del cuarto al noveno día, la paga el empleador; a partir del noveno, la Seguridad Social).

‘¿Cuánto ha de cotizar una empleada del hogar?’. Pues habrán distintos casos, que irán desde el mínimo, que son unos 20 euros al mes por 20 horas de trabajo, hasta el máximo de 165 euros al mes por la jornada completa; es decir, al final del mes, el empresario o el empleado deberá ‘pagar’ a la Seguridad Social un dinero para que, en caso de baja, poder recibir una prestación.

‘¿Qué más ventajas tiene esta medida?’. Pues reportará una pensión de jubilación a los trabajadores del hogar, aunque no tendrán derecho al subsidio por desempleo. Al estado, por otro lado, le reportará ingresos y ‘recortar’ un poco la economía sumergida (sobretodo si los empleadores se convencen de regular la situación actual).