Cómo conseguir rentabilidad extra en ING

Quien no llora, no mama. Por eso lo mejor que podemos hacer para obtener mejor rentabilidad de nuestro 'otro banco' es hacerles ver que nos vamos a llevar todo el dinero.

Quien no llora, no mama. Por eso lo mejor que podemos hacer para obtener mejor rentabilidad de nuestro 'otro banco' es hacerles ver que nos vamos a llevar todo el dinero.

En ING, como en la mayoría de bancos y cajas del panorama financiero español (que por muy holandesa que sea bien que se adapta allí donde va a lo que pide el público), solo tendremos acceso a las ofertas más jugosas si llevamos dinero nuevo a la entidad y en algunos casos incluso solo si somos nuevos clientes. Es la mejor forma de captar pasivo: robándoselo a otras entidades financieras en las que, con buena lógica, ING piensa que teníamos el dinero guardado. Si estamos en esta situación, todo son elogios y buenas maneras: Depósito Naranja al 4% anual o Cuenta Naranja con total disponibilidad y ese mismo 4% los primeros meses, para seguir rentando luego a más del 1%. Pero cuando ya somos clientes, las rentabilidades por depósito bajan hasta el 1-2% dependiendo de la cantidad de dinero aportada.

Pues bien, si somos un poco listos no hará falta mover nuestro dinero cuando se acaben esos buenos números y para ING pasemos a ser tan solo uno más de sus clientes antiguos. Cuando llevamos más de seis meses con nuestro dinero en el banco naranja y hemos demostrado que somos buenos clientes: no sacando dinero en grandes cantidades cada poco tiempo, haciendo algún que otro ingreso de vez en cuando… Lo único que tenemos que hacer para que el banco nos demuestre su agradecimiento es… ¡Sacar el dinero! En cuanto ordenemos la transferencia hacia nuestro otro banco, antes de aparecer el botoncito de ‘confirmar’ nos aparecerá en pantalla una suculenta oferta de Depósito Naranja al 4% para un plazo de tan solo 3 meses. Así de fácil. Solo el BES con su Depósito Cristiano Ronaldo puede presumir de mayor rentabilidad, pero a plazos mayores. Y si algo falla, solo tenemos que seguir adelante con nuestra transferencia de fondos, no nos cobrarán nada por dejarles tirados.

A menudo, la mejor forma de presionar a un banco es hacernos los duros. Nos necesitan, y debemos aprovecharnos de ello. Lo bueno es que en este caso todo se hace desde la comodidad de nuestro salón, con un solo click y de forma instantánea.