¿Funciona la reunificación de deudas? Consejos y mitos

Como la lógica nos dice que siempre es mejor pagar solo una deuda que afrontar muchas, la reunificación de pagos en un solo acreedor suele ser una buena solución.

Como la lógica nos dice que siempre es mejor pagar solo una deuda que afrontar muchas, la reunificación de pagos en un solo acreedor suele ser una buena solución.

Los especialistas en reunificación de deudas es uno de los perfiles profesionales más demandados desde que la crisis es crisis. El funcionamiento de esta treta financiera que nos venden como la panacea es simple: cuando una familia (antes se hacía solo con empresas, pero esta estrategia ha saltado al campo de la economía doméstica) no llega a fin de mes por culpa de muchas pequeñas deudas que ha de saldar mes a mes: tarjeta de crédito, hipoteca, créditos al consumo, etc, y siempre y cuando su entidad financiera habitual admita asumir todas esas deudas, pueden reunificar todos los pagos en uno solo mensual, y así pagar menos por intereses ocultos, comisiones, cláusulas, etc. Tu banco gana el tener todas las deudas bajo su techo y tú ganas menor factura y comodidad al tener solo un (gran) pago mensual.

Así, la solución suele ser sumar todas las otras pequeñas deudas a la gran deuda que solemos tener, la hipoteca. Nos encontramos así con una hipoteca más gorda que el mes anterior pero sin ningún otro pago al que hacer frente, con la ventaja de que devolveremos todo el dinero al menos interés, que normalmente suele ser el de la casa, al estar pensado a mucho mayor plazo que el resto de deudas.

¿Dónde está entonces el truco? En pagar menos, sí, pero durante más tiempo. Al alargar el montante total de nuestra hipoteca, nuestro banco nos está además aumentando el número de meses durante los cuales hemos de pagar esa hipoteca, por lo que aunque paguemos menos intereses mes a mes, estaremos pagándolos durante más tiempo. Hacer cálculos de si de verdad nos interesa pagar menos pero hasta dentro de más años, y preguntarnos si cuando se esté acabando esta nueva y más costosa hipoteca tendremos suficientes ingresos para hacerle frente son las preguntas que hemos de hacernos. Si las respuestas a ambas cuestiones es sí, solo nos queda negociar con nuestro banco una comisión por subrogación (que en eso consiste en realidad la unificación de deudas) y firmar los papeles.

También han surgido como hongos empresas especializadas en realizar este tipo de trámites, a la que es mejor acudir solo en caso de que nuestro banco de toda la vida nos cierre las puertas.