Calcular intereses bancarios en productos financieros

A todos nos ha tentado alguna vez dejar nuestros ahorros custodiados por un banco en forma de depósito a plazo fijo a cambio de un suculento interés. ¿Cómo calcular lo que ganaré?

A todos nos ha tentado alguna vez dejar nuestros ahorros custodiados por un banco en forma de depósito a plazo fijo a cambio de un suculento interés. ¿Cómo calcular lo que ganaré?

La idea es más simple que el mecanismo de un chupete: alguien tiene mucho dinero y alguien tiene necesidad de dinero. El que tiene mucho le da un poco al que no tiene nada a cambio de que este último se lo devuelva pasado un tiempo. El negocio está en que tendrá que devolver no solo lo que le han prestado, sino también un poco más en concepto de pago del favor. Es decir, los intereses. El mundo actual se mueve cambiando ‘banco’ por el que tiene dinero y ‘personas’ por el que no tiene dinero. Pero cada vez más, los banco son los pobres, y las personas las que, aunque también pobres, pueden ganar intereses prestando su dinero a unas entidades financieras que cada vez tienen más necesidad de liquidez.

Está tan extendido el pago de intereses que, quizá con la excepción del sistema de préstamo islámico donde la usura no está permitida, es todo el mundo se calcula igual el interés, expresado siempre en un tanto por ciento. Lo primero que hay que saber es que esos intereses nos vienen dados siempre, por ley, en porcentaje anual, es decir, nos darán ese porcentaje de interés al cabo de un año sobre el total de dinero invertido. Eso hace que depósitos con intereses apetecibles no lo sean tanto si su periodo de validez es menor, de 3, 4 o 6 meses normalmente. Antes dispondremos de nuestro dinero, pero se nos abonará una cantidad 4, 3 o 2 veces menor que el interés ofertado para el año entero.

La fórmula de cálculo de intereses que todos debemos aplicar a la hora de contratar un depósito bancario o un producto financiero similar es la siguiente:

Intereses a abonar= dinero invertido x (1+tipo de interés/100 x días/360)

Esto es así porque, como decimos, los intereses se expresan siempre de forma anual y la banca considera que todos los meses tienen 30 días, es decir, que el año tiene 360 días en total.

Es bueno saber todo esto para no llevarnos sorpresas desagradables, pero mejor es que lo calcule el ordenador en páginas como bde.es