Imprimir dinero en casa: algunos consejos

El primer consejo, y más importante: no lo hagas, que es ilegal; el segundo consejo: ni lo intentes, que no vas a poder. ¿Sabías que tu impresora no te va a dejar?.

El primer consejo, y más importante: no lo hagas, que es ilegal; el segundo consejo: ni lo intentes, que no vas a poder. ¿Sabías que tu impresora no te va a dejar?.

No preguntes por qué, hoy he pensado: ‘voy a escanear algunos billetes de 50 euros y a imprimirlos en casa y así me doy un homenaje’. Me he puesto manos a la obra: he pedido un préstamo al banco (la cosa está muy mal) de 50 euros y me he venido a casa; lo he escaneado y he metido folios buenos (no son galgo, pero casi). Y aquí viene el problema.

Le doy a imprimir: la impresora empieza a trabajar, pero cuando llevo unos 5 centímetros, la impresora para y expulsa la hoja…¡¡mi propia impresora no quiere que me haga rico!!. Pero: ¿por qué ocurre esto?.

Seguro que en muchas películas (creo que la última que lo ví era en el Equipo A), habrás visto que roban ‘planchas’ metálicas para falsificar billetes; por un lado puedes pensar que es una manera lógica de falsificar billetes y que no queden ‘cutres’; aparte de este motivo, es que no hay otra manera de falsificar billetes.

Los billetes (euros, dólares, etc) tienen una serie de ‘marcas’ (llamada ‘Constelación de Eurion’) que al ser detectadas por tu escaner, impresora, fotocopiadora, programa de retoque de imagen…no te permite continuar; puedes probarlo (yo lo he hecho) y de verdad que no funciona (en mi caso, me ha dejado escanear, pero no imprimir).

Aparte de comentarte que es totalmente ilegal y además imposible, te voy a dar un último consejo: ‘nunca lo hagas’; y no lo digo sólo por si te cogen: cuenta la leyenda que ciertas impresoras marcan cada una de las hojas que imprimen con datos como el tipo de impresora, código y número de serie, por lo que, llegado el momento, podrían rastrear el billete falsificado y llegar al origen del fraude.