Liberalización de horarios, libertad de apertura de comercios

Se acabó lo de no poder hacer la compra porque salimos tarde del trabajo o porque queremos irnos de fin de semana. La liberalización de apertura comercial gana terreno.

Se acabó lo de no poder hacer la compra porque salimos tarde del trabajo o porque queremos irnos de fin de semana. La liberalización de apertura comercial gana terreno.

La Comunidad de Madrid ha vuelto a abrir la caja de los truenos en lo que respecta a la apertua o no con total libertad de los comercios en nuestro país. Los pequeños comerciantes se quejan de que, a mayor libertad de horarios, mayores pérdidas para ellos, pues no pueden competir en horas de apertura con grandes superficies a las que no les importa contratar algún empleado más para tener el fin de semana el comercio de cara al público. Sin embargo, al pequeño comerciante de toda la vida le supone un esfuerzo inabarcable contratar más gente, pues a menudo solo su familia trabaja en el negocio, y algún día hay que descansar…

El Gobierno actualmente señala la obligatoriedad de que cada Comunidad fije un mínimo de 8 días festivos al año para que el comercio que quiera (no obligatoriamente) pueda abrir. En la práctica casi todas las comunidades permitían a los comercios de menos de 300 metros cuadrados abrir con total libertad, pues este tipo de negocios son precisamente los de toda la vida, los que no se hacen competencia desleal (y sobre todo los ‘chinos’, el segmento de negocio más favorecido con esta libertad por sus amplísimos horarios que ya todos conocemos).

La Comunidad de Madrid ha sido pionera en tomar dos medidas que posiblemente no tardarán en copiar muchas otras regiones, pues las toma en aras de dinamizar el tejido empresarial de la Comunidad:

  • Apertura sin restricción horaria ni por festivo y sin título expedido especial para todo comercio de hasta 750 metros cuadrados de superficie total.
  • Mismas condiciones para todo comercio de dimensiones superiores que dedique al menos el 50% de su superficie comercial a la venta de muebes, coches, bricolaje, juguetes, decoración y material de construcción.

En la práctica, estamos ante un primer paso para la ansiada por muchos y denunciada por otros liberalización total del comercio en España.