¿Qué es mejor: calefacción individual o central? ¿cuál es mejor?

Ambos tipos de calefacción tienen ventajas y según el uso que le queramos dar podemos ahorrar más con un tipo o con el otro. Te contamos las diferencias de cada una.

Ambos tipos de calefacción tienen ventajas y según el uso que le queramos dar podemos ahorrar más con un tipo o con el otro. Te contamos las diferencias de cada una.

Ahora que (se supone) llega el frío (porque llevamos un verano largoooo), nos empezamos a preocupar de la calefacción (igual que en cuanto hace un poco de calor nos acordamos que Aire Acondicionado no funcionaba bien).

En junio (un poco a destiempo) te comenté las diferencias entre calefacción por calor azul y calefacción por gas; ahora quiero hablarte de las diferencias entre calefacción centralizada y calefacción individual.

La calefacción centralizada es aquella que se instala en una comunidad de vecinos y que permite, con una caldera, ‘calentar’ todas las viviendas (cada una se la regula a la temperatura que desee). Esta instalación tiene la ventaja que la comunidad (en conjunto) puede negociar un mejor precio del combustible y el gasto suele ser ‘fijo’ cada mes (sin sorpresas); es interesante para quien está mucho tiempo en casa (o, mejor dicho, para aquellas casas donde suele haber gente durante gran parte del día). Todos los vecinos suelen pagar lo mismo aunque, si se quiere, es posible que todos los vecinos paguen un fijo (para mantenimiento de la caldera, que también se suele aprovechar para el agua caliente de la comunidad) y luego un variable según el uso de cada casa.

La calefacción individual, como su nombre indica, es la calefacción que cada uno se instala en casa; la sensación de calor es la misma y aunque el coste del gas es mayor (no tenemos tanta ‘fuerza’ para negociar mejores precios), si no usamos mucho la calefacción o no estamos mucho en casa (bien porque es una segunda vivienda o bien porque vivimos solos y desde que nos vamos hasta la noche, cuando volvemos la casa está vacía), nos interesa más tener una calefacción propia y usarla a nuestro gusto (sin tener que pagar ‘de más’, como haríamos en una centralizada, que nosotros no podemos ‘disfrutar’).

Otro tema es la instalación de una u otra modalidad; esto ya depende (y mucho) de cada caso: igual que no es lo mismo ponerte calefacción individual en una casa de 50 metros cuadrados que en una casa de 150, tampoco es comparable poner calefacción individual con calefacción centralizada (donde, además, tienes que poner de acuerdo a todos los vecinos, con un coste de instalación y obras importantes en un momento donde mucha gente no puede/quiere hacer este tipo de inversiones).