¿Qué puedo hacer si un cliente no me paga?. Pasos a seguir

Si ya hemos visto qué podemos hacer si somos un trabajador y nuestra empresa (o nuestro jefe) no nos paga, ahora nos vamos en poner en el caso de la empresa.

Si ya hemos visto qué podemos hacer si somos un trabajador y nuestra empresa (o nuestro jefe) no nos paga, ahora nos vamos en poner en el caso de la empresa.

Ya vimos hace meses qué podíamos hacer si la administración pública no nos pagaba, pero ahora vamos a ir a un caso más común: qué hacer si un cliente (sea un particular o una empresa) no nos paga lo que nos debe.

Antes que nada, no voy a entrar a valorar que hay leyes que obligan a las empresas a pagar a 60 días como mucho o 90 días pagando intereses, ya que en España es costumbre no cumplir esos plazos; un ejemplo, la Comunidad Valenciana paga a los proveedores hospitalarios a 600 días.

‘Lo primero es hacer las cosas bien desde el principio’
: si un cliente te pide un trabajo, no te conformes con su palabra o un pacto verbal; si alguien te pide un trabajo, lo primero es hacer un presupuesto del trabajo y que el cliente firme ese presupuesto; acuérdate de incluir los plazos para cobrar y las posibles formas de pago. Este documento te facilitará las cosas en un futuro si es necesario.

‘Ha pasado la fecha de pago y estoy sin cobrar; ¿qué hago?’. Pues, como con todo, tener paciencia: es una época muy mala para todo el mundo y el no haber pagado puede ser desde un despiste hasta una imposibilidad momentánea; acuérdate de llamarle por teléfono, enviarle un email o una carta para recordarle su deuda y las posibles fechas de pago. Todo ‘amistoso’.

‘El cliente no me hace ni caso a las llamadas ni correos’. Pues nos podemos algo más serios: un burofax, es decir, un documento ‘oficial’, con acuse de recibo, en el que indicamos la deuda, los plazos, el presupuesto, las cartas/llamadas realizadas, etc…

‘Sigue sin pagar y empieza a ser un problema’. Ya vamos un poco más allá: si la deuda es menor de 250.000 euros podemos empezar un proceso monitorio; este escrito se debe presentar en el juzgado correspondiente al cliente moroso y recoge toda la información y documentación de lo que ha ocurrido; lo bueno de este proceso es que no necesitamos un abogado, ya que es el juez quien reclama al cliente la deuda en un plazo de 20 días. Si la deuda es mayor de 250.000 euros, podemos denunciar al cliente, aunque ya requiere abogados, etc…

‘¿Qué puede ocurrir?’. Si el cliente sigue sin pagar, si la cantidad es pequeña (menor de 3000 euros) se lleva el caso por lo civil y hay un juicio oral entre las partes (con abogados); si el cliente ni siquiera contesta, el abogado puede fallar a nuestro favor (cuando lo estudie) y dar orden de embargar bienes al cliente para saldar su deuda.

‘¿Qué otras cosas puedo hacer?’. Para evitar estos males, se recomiendan contratar seguros de crédito y caución o incluso un cobro de morosos.

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