¿Cómo hacer negocios en Asia? Consejos para triunfar en China

Para salir de la crisis, lo mejor es salir del país. Y si es hacia Oriente, mucho mejor. Hacer negocios en China y sus alrededores es una buena idea, pero hay que saber cómo hacerlos.

Para salir de la crisis, lo mejor es salir del país. Y si es hacia Oriente, mucho mejor. Hacer negocios en China y sus alrededores es una buena idea, pero hay que saber cómo hacerlos.

Mientras el mundo occidental sigue en una depresión a la que no vemos fin, los países emergentes siguen emergiendo y recortando a pasos agigantados las diferencias con los países ricos. Y en cabeza de ese mundo en desarrollo está el subcontinente asiático, el polo económico y financiero del futuro. Para cualquier gran, pequeña o mediana empresa que quiera expandirse, las posibilidades son infinitas, pero hay varias cuestiones, no siempre en relación con el dinero, que hay que tener en cuenta antes de lanzarse al proceloso pero prometedor mundo de los negocios con Asia:

  • Todo por escrito, y muy bien escrito. No consiste en escribir mails y cartas rápidas y cercanas, sino de mantener un contacto periódico cordial, extenso en su tamaño y muy cuidadoso con el lenguaje. Dar vueltas en vez de ir al grano y el respeto absoluto son el camino hacia el éxito.
  • El ritual de la tarjeta de visita: entréguela siempre mirando a los ojos, en señal de importancia, y recíbala con ambas manos, en señas de agradecimiento. Hay que leerla entera antes de guardarla, y dar las gracias por el intercambio de datos personales.
  • En la mesa, imitación total: si se quitan los zapatos, zapatos fuera; si se sientan en el suelo, a sentarse en el suelo; y a la hora de comer, hay que esperar a ver cómo se come y qué cantidad cada cosa antes de lanzarse a una aventura que puede salirnos mal. Aunque no nos guste nada lo que nos dan a probar, hay que tener en cuenta que suelen ofrecernos comida típica del país en cuestión, así que hay que hacer como si fuera delicioso y agradecer a cada plato.
  • Puntualidad: máxima. Allí no se entiende ni los 5 minutos de rigor ni las excusas por el tráfico. Llegar tarde puede significar no encontrar ya a la otra parte en la reunión.
  • Ni besos, ni abrazos, solo apretones de manos firmes y prolongados, mirando a los ojos y acompañando, como mucho, con un ligero toque en la espalda con la otra mano. Las reverencias no se llevan en todos los países, ni todas las reverencias son iguales, así que toca volver a imitar.
  • Lenguaje corporal: hay que desterrar los gestos al máximo, no entregar nada con la mano izquierda (pues no sabemos a menudo las creencias del interlocutor y en algunas creeencias esto está muy mal visto). No hablar con las manos en los bolsillos ni distraerse con teléfonos móviles, etc. Esto último, en realidad, habría que hacerlo así siempre.

Parecen detalles sin importancia, pero China sobre todo y los gigantes asiáticos en general son nichos de mercado tan importantes que merece la pena no echar a perder un negocio por uno de estos detalles.