¿Cómo presentar una reclamación? Derechos del consumidor

Reclamar es de sabios, parecen decir las autoridades. Pero hay que saber cómo hacerlo para que nuestra queja pueda llegar a buen puerto, o sea, pueda resultar en indemnización.

Reclamar es de sabios, parecen decir las autoridades. Pero hay que saber cómo hacerlo para que nuestra queja pueda llegar a buen puerto, o sea, pueda resultar en indemnización.

Últimamente, la política macroeconómica parece clavar el desarrollo normal de una familia: intentamos reducir gastos sin darnos cuenta de que si no gastamos, no mejoraremos nuestra calidad de vida, y acabamos gastando más de la cuenta sin fijar antes un plan económico a largo plazo. Parece que hoy solo vale no gastar, cuando también deberíamos pensar en ingresar más. Ahí entran las reclamaciones, una forma como otra cualquiera de ganar más, y merecidamente.

A pesar de que somos el país del pataleo y la bronca fácil, apenas reclamamos por cauces legales, como Dios manda, que diría Rajoy. Por eso, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (vaya nombrecito…) lanza periódicamente campañas informativas sobre cómo reclamar en condiciones, y además anima a hacerlo. En la última edición de estas estrategias comunicativas en favor de la queja bien hecha, recién aterrizada en la calle, su Secretaría General de Política Social ha creado un paso a paso muy útil:

  1. Reclamar en persona en el establecimiento y con la factura de compra. Dejar constancia de la reclamación en primera instancia por escrito. Ojo, este primer paso es necesario para no invalidar el resto.
  2. Si esto no funciona, pedir la hoja de reclamaciones. Ojo, no cualquier papel vale, debe estar validada por la Comunidad Autónoma en la que nos encontraemos, ¿cómo saber si la reclamación en cuestión es válida? Porque tiene tres papeles diferentes: rosa para la empresa, verde para nosotros y blanca para hacerla llegar a la Oficina Municipal de Atención al Consumidor. Debe estar la hora, causa, lugar, etc bien especificado.
  3. Adjuntar copia de los tickets.
  4. La Oficina Municipal de Atención al Consumidor media pero no arbitra. Si seguimos sin llegar a un acuerdo, la Oficina anima a ir a Consumo y pedir un arbitraje (al que la empresa puede someterse o no).
  5. Si la empresa no acepta un arbitraje, solo nos queda el juicio. Denuncia y esperar que un juez nos dé la razón.

Dependiendo de lo que reclamemos, para qué engañarnos, puede no merecernos la pena el tiempo perdido y el dinero invertido en reclamar, he ahí el gran problema…