Cómo utilizar Facebook y Twitter para mejorar tu empresa

Facebook o Twitter nos abren un nuevo abanico de posibilidades a nivel personal, pero lo que poca gente sabe es que también aporta mucho desde el punto de vista profesional.

Facebook o Twitter nos abren un nuevo abanico de posibilidades a nivel personal, pero lo que poca gente sabe es que también aporta mucho desde el punto de vista profesional.

Facebook tiene más de 700 millones de usuarios, de los cuales más de la mitad entran al menos dos veces al día en su cuenta. Twitter tiene más de 200 millones de personas que cuentan el mundo en 140 caracteres. Es evidente que buena parte de esos usuarios entran en las redes sociales con fines puramente lúdicos, o como mucho informativos, pero también se le puede (y se le debe) sacar partido a estos nuevos foros globales para hacer negocios. O al menos para hacerlos mejor. Pero para ello es necesario tomarse un tiempo de reflexión antes de lanzarnos a la jungla (anónima) de Internet y tener en cuenta algunas claves que nos asegurarán la mejoría de nuestro negocio:

  • No todo son jóvenes. Sobre todo en Twitter (y precisamente por lo contrario hay que deshechar Tuenti como red social empresarial) no todos sus usuarios son jóvenes, por lo que habrá que adecuar nuestro mensaje a nuestro producto, pero pensando en que los veinteañeros son solo una parte.
  • Unidireccional: lanzar mensajes pero no tener feedback, no interactuar con tus seguidores (para informar de ofertas temporales, por ejemplo) o bidireccional, para crear un verdadero foro con tus seguidores donde explicar tu empresa de forma global. Tú eliges.
  • Imprescindible dejarlo todo en manos de un Community Manager (aquí te lo contamos). Quizá en un primer momento solo podremos permitirnos una asesoría rápida especializada, invirtamos en ella porque nos situará de la manera más conveniente en la red, pero una vez lanzados en el uso y beneficio de las redes sociales, contar en nuestra plantilla con este perfil profesional es imprescindible para que suba nuestra presencia y reputación en la red, y con ello nuestras ventas.
  • Sistema de anfitriones: premiar a los seguidores más activos y entusiastas con algún privilegio, en forma de ‘embajadores de marca’, por ejemplo, para fomentar la actividad en nuestro sitio.
  • Ni mucho ni poco: la periodicidad es imprescindible. No se puede saturar con 20 tweets diarios ni estar 4 días sin publicar absolutamente nada.

Apostar por las redes sociales ya no es una opción, es una obligación.