Consejos para llegar a fin de mes, ahorro en crisis

La falta de tiempo y conocimientos sobre lo último de lo último a veces provoca que no seamos capaces de ahorrar todo lo que deberíamos. Hay que poner remedio.

La falta de tiempo y conocimientos sobre lo último de lo último a veces provoca que no seamos capaces de ahorrar todo lo que deberíamos. Hay que poner remedio.

Tras la actualización de la tasa de paro, que volvió a subir el mes pasado en más de 100.000 personas, se confirma que caminamos sin frenos hacia los 5 millones de parados y el 21-21% de paro, record en nuestra historia democrática. Como esto no tiene pinta de cambiar, al menos radicalmente, en mucho tiempo, lo mejor es apuntarse los consejos que en forma de decálogos periódicamente publica y actualiza la OCU para hacer compras inteligentes y llegar a fin de mes sin pedir prestado dinero a nadie:

  1. Hacer lista (se aconseja Excel) de gastos/ingresos mensualmente. Solo así sabremos en qué se nos va el dinero y podremos saber en qué recortar.
  2. A partir de esa lista, dividir los gastos en superfluos e imprescindibles, para acotar aún más el número de posibles partidas en las que ahorrar.
  3. Comparar precios. Ir de supermercado en supermercado puede ser aburrido, pero las diferencias en precios en ocasiones nos ahorran más de un 10% al mes en productos de primera necesidad.
  4. Si el transporte público no nos aporta una ruta plausible para nuestro día a día, hablar con compañeros de trabajo/vecinos/compañeros de estudios para compartir trayecto. Menos gastos y viajes más entretenidos que ir solos en un coche.
  5. Marcas blancas como grandes amigas. Su relación calidad precio es mejor que las marcas líderes en el 90% de los casos, y a menudo no es necesario consumir el máximo en calidad.
  6. Tiendas outlet como nuevo fenómeno del ahorro. Ya sean de ropa cara o de productos con pequeñas taras, son la solución para seguir consumiendo sin pagar ‘marca’. Mercado antes que supermercado es otra opción a tener en cuenta, siempre que nuestro horario así lo permita.
  7. Internet siempre es más barato. Hay que perderle el miedo a la falta de seguridad y a la venta de nuestra privacidad. Los bancos ponen sus mejores ofertas en la red, las empresas nos descuentan gastos de envío si nos registramos, mayores descuentos por llevar amigos… Un mundo de posibilidades de ahorro a un solo click.
  8. Internet también es la solución en cuanto a gratuidad: llamar por Skype, hablar por Messenger… Las comunicaciones sin coste alguno.
  9. Segunda mano. Ya no solo en coches o casas. Electrónica, ropa o muebles son cada vez artículos más demandados en tiendas de seminuevos, otro negocio en alza (y en Ebay, mucho más).
  10. No a las tarjetas de crédito. Además de llevar implícitos gastos de mantenimiento por parte de la entidad emisora, son dinero para hoy y facturas para mañana. Dificultad llevar un control del gasto, y las de débito hacen el mismo servicio (salvo para comprar por Internet, donde en ocasiones se pide crédito de plástico).

No nos solucionan la vida, pero estas medidas sí nos la hacen más llevadera.