Ganar dinero escribiendo cartas y currículums a distancia

Si el empleo no viene a ti, tú debes ser el que vaya hacia el empleo. El tuyo propio o el de otros, ayudando de forma remunerada a que el prójimo encuentre trabajo.

Si el empleo no viene a ti, tú debes ser el que vaya hacia el empleo. El tuyo propio o el de otros, ayudando de forma remunerada a que el prójimo encuentre trabajo.

La cosa (y con la cosa nos referimos al país en general y el mercado laboral en particular) está tan mal que el ingenio se agudiza solo en busca de esos euros que hacen más falta que nunca para llegar a fin de mes. Si además tenemos en cuenta que unos 5 millones de españoles están buscando trabajo en este mismo momento, parece evidente que se puede encontrar trabajo, o al menos remuneración, en actividades que tengan que ver con buscar empleo.

Algo que ha de hacer todo aquel que busque empleo es escribir un currículum, y poco después tendrá que escribir una carta de presentación. Pero estamos ante tareas que necesitan más especialización de la que la mayoría de la gente puede dedicarles. ¿La idea? Escribir cartas de presentación (y currículos) por Internet. Ya hay sitios web que se dedican a ello desde hace tiempo, y los resultados son halagüeños teniendo en cuenta la relación tiempo que necesitamos para cada trabajo/dinero que podemos obtener haciéndolo. Lo mejor sería adaptar este nuevo nicho de trabajo a una estructura empresarial ya existente, para utiliza su página web y cartera de posibles clientes para ampliar el negocio. Así, una librería, una papelería o una empresa de clases particulares parecen ideales para publicitar un servicio de este tipo.

Una vez hallado el sitio desde el que lanzar nuestra oferta, lo más importante es el contacto con cliente: primero debemos concertar una cita para que, cara a cara, nos entregue sus anteiores CV’s, posteriormente empezar a trabajar en una carta de presentación general y hacer ver que será necesaria modificarla para cada oferta de trabajo en la que nuestro cliente se vea envuelto. Es decir, o le damos unas pautas para que él mismo pueda rehacer una y mil veces su CV y carta de presentación, o hacemos una tarifa plana para estar siempre a su entera disposición para cambiar los datos y enfoque que haga falta para ajustar nuestro perfil a lo que cada empleador ofrezca.