Nuevas comisiones bancarias: Orden de Transparencia Bancaria

A nadie le gusta pagar más por tener su dinero en el banco, pero si a cambio podemos recibir información válida sobre cómo aumentar ese dinero, puede ser una buena inversión.

A nadie le gusta pagar más por tener su dinero en el banco, pero si a cambio podemos recibir información válida sobre cómo aumentar ese dinero, puede ser una buena inversión.

El modelo bancario español es muy diferente del modelo europeo, de estilo anglosajón y presente en casi todo el mundo. En España estamos acostumbrados a tener una sucursal de cada banco y caja casi en cada calle y pueblo, con muy poca gente trabajando en sus oficinas y personal poco especializado, comerciales que igual que te ofrecen una hipoteca te devuelven un recibo o te dan cambio. En el resto del continente sucede todo lo contrario: pocas sucursales (y también menos cajeros automáticos) y oficinas más grandes, con más personal y mucho más especializado. En el resto de Europa es inconcebible que quien se encarga de la Bolsa o de las hipotecas esté en caja haciendo transferencias, por ejemplo. Esto provoca que en España el asesoramiento sea gratis total mientras que en otro sitios acostumbran a pagar comisiones, recibiendo a cambio un trato mucho más especializado, personalizado y beneficioso.

Pues bien, cada vez somos más Europa, también en esto. La nueva Orden (Ministerial, del Ministerio de Economía y Hacienda) de Transparencia Bancaria que se estudia estos días tiene visos de salir a la luz, y supondría, entre otras cosas, la petición formal del Gobierno a los bancos y cajas de ahorros para mejorar sustancialmente la formación y dedicación de sus trabajadores al asesoramiento financiero de sus clientes. Esto quiere decir, en la práctica, que quien más dinero tenga y por tanto esté dispuesto a pagar por un asesoramiento que sí le puede dar réditos, pagará y obtendrá mejor trato, mientras que aquellos sin ahorros o con poco que perder dejarán vía libre a los comerciales de su banco para que traten con clientes que de verdad necesitan/quieren un asesoramiento en profundidad. Se cifra en unos 120 euros por consulta el precio que un experto bancario podría reclamar a su cliente por este asesoramiento individualizado.

Mientras encuentas recientes hablan de que 3 de cada 4 inversores con más de 50.000 euros en el banco pagaría por estos servicios, solo 1 de cada 4 ahorradores en general afirman fiarse de los consejos que le ofrece su comercial de toda la vida. Aumentar ambas estadísticas está en la mente de esta nueva comisión bancaria.