¿Qué es Portfolio Worker y Free Radical? nuevas formas de trabajo

Si no encuentras trabajo, quizá es porque deberías cambiar tu forma de búsqueda: date a conocer en las redes sociales, hazte una página web y busca clientes en vez de jefes.

Si no encuentras trabajo, quizá es porque deberías cambiar tu forma de búsqueda: date a conocer en las redes sociales, hazte una página web y busca clientes en vez de jefes.

Hay profesiones que desde hace ya mucho tiempo viven acostumbradas a la presencia de profesionales freelance. La informática, las clases particulares y el periodismo en particular se han visto últimamante gratamente invadidos por estos trabajadores sin un jefe único, autónomos que dividen su tiempo entre diferentes empresas o quizá solo una, pero sin contraro fijo ni paga acordada. Viven de su caché, y la libertad se paga en forma de inestabiidad.

Pues bien, la crisis ha dado poder a esta forma de trabajo hasta el punto de ver nacer últimamente, tal y como lo bautizó en su día el experto en management Charles Handy, al portfolio worker. Dícese del profesional que vive de lo que ya ha hecho para seducir a otros para que le contraten para hacer otras cosas. Internet es su escaparate y el trabajo desde casa su hábitat natural. Son a la vez su propio comercial, su propio contable y su propia agencia de publicidad, pero sobre todo son profesionales de alto valor creativo y con mucha capacidad de trabajo, ideales para afrontar tareas de última hora o ‘picos de trabajo’ de cualquier empresa que requiera sus servicios, desde pymes recién nacidas hasta gigantes de los medios de comunicación, la publicidad, las relaciones internacionales o los recursos humanos. Su mejor arma, su cartera de clientes, pues de eso se trata, no de buscar jefes, contratos fijos, sino clientes, trabajos a largo plazo.

Scott Belsky, en su escrito ‘Manifiesto for Free Radicals’ ha renovado esta nueva forma de trabajar, renombrándola como Free Radicals y apuntando sus características más destacadas:

  • Trabajar en lo que te gusta.
  • Muchos proyectos a la vez = mayores posibilidades de errar.
  • La burocracia como enemigo.
  • Internet como amigo y el open source como aliado.
  • Meritocracia como forma de avanzar.
  • A medio camino entre el artista y el empresario.