¿Cómo ahorrar en el desayuno? Ideas para no gastar

Desayunar es saludable, los médicos dicen que imprescindible. Pero es un gasto, así que lo mejor que podemos hacer por nuestra economía es minimizarlo… Sin perder calidad.

Desayunar es saludable, los médicos dicen que imprescindible. Pero es un gasto, así que lo mejor que podemos hacer por nuestra economía es minimizarlo… Sin perder calidad.

Cuando el bolsillo aprieta, y no nos referimos a que nos hayamos confundido de talla de pantalón, todo ahorro es poco, y normalmente donde más se puede ahorrar es en las pequeñas cosas, en las que nos pasan desapercibidos y que creemos que no nos aportarían nada si las pensáramos a fondo. Una de esas cosas, periódica, obligatoria y por tanto importante, es el desayuno. Ahí van algunos datos que nos aportan pistas sobre cómo ahorrar en la primera comida del día. Son datos curiosos, pero que nos deben hacer reflexionar:

  • Desayuno fuera de casa: media de 2 euros al día (siendo generosos) = 450-500 euros al año (días laborables, sin vacaciones, etc, también tirando por lo bajo).
  • Familia de dos miembros con trabajo (que aún las hay, dicen…) = 1.000 euros en desayunar fuera al año.
  • Un mileurista debe trabajar 80 días para pagarse los desayunos de un año.
  • Mismo desayuno minimalista en casa = 400-450 euros al año.
  • Ahorro de desayunar en casa: 550-600 euros al año por persona. Cerca de 1.200 euros para una pareja de trabajadores.

Otros datos curiosos nos muestran que una cafetera se amortiza en menos de 60 desayunos, o que con lo que nos cuesta el desayuno de un día tenemos menaje para desayunar (plato, taza, etc) para años. Si además nos vamos al bocadillo de media mañana, es fácil deducir que el coste del pan y la materia prima nos puede salir por menos de 400 euros al año, mientras que comer ese bocadillo fuera no nos sale por menos de 2,5 euros al día (volviendo a ser generosos…). De nuevo, el ahorro nos permitiría irnos un fin de semana fuera con nuestra pareja, comprar una Playstation 3 para nuestros tiempos de ocio o renovar la tele. Y todo ello por no hablar de la mejora en nuestra dieta. Números que normalmente no hacemos, pero en los que reside el verdadero ahorro.