Previsiones para invertir en 2012: precio del oro

El oro no solo es el mejor amigo de joyas y diamantes en collares y pulseras, también puede ser el mejor amigo de nuestra cuenta corriente. Si sabemos cuándo invertir, claro.

El oro no solo es el mejor amigo de joyas y diamantes en collares y pulseras, también puede ser el mejor amigo de nuestra cuenta corriente. Si sabemos cuándo invertir, claro.

Estamos metidos de pleno en diciembre, además del mes del gasto por Navidad, también mes del ahorro por excelencia, no porque nos volvamos más sensatos a fin de año, sino porque es la última oportunidad para desgravarnos en la próxima Declaración de la Renta: planes de pensiones, alquileres a nombre de otro… Tretas varias (todas legales, que conste) para tener un 2012 más liviano en lo que al bolsillo respecta. Y precisamente de eso queremos hablar, de tener un mejor 2012, ¿cómo? invirtiendo con cabeza. Adelantarse a los acontecimientos es la mejor opción, y si es con un valor seguro, para muchos llamado valor refugio como el oro, mejor que mejor en tiempos de turbulencias financieras. Tambié puede ser una buena opción para reinvertir beneficios, es decir, ese dinero que hemos ganado con otras partidas durante los últimos meses y que por lo tanto no necesitaremos en los siguientes. No hace falta multiplicar, solo ir sumando poco a poco, y para eso el oro es caballo ganador.

Aunque parezca absurdo, uno de los datos más importantes que hay que tener en cuenta es el precio del barril de crudo. Como el oro negro es otro valor tenido por refugio seguro, de los que suben mucho más de lo que bajan, cuando el petróleo va bien es probable que baje la demanda de oro, y por lo tanto su precio decaiga, mientras que si hay perspectivas de depreciación o al menos estancamiento en el precio del petróleo, el precio del oro a buen seguro subirá. Así, los que saben de inversiones dicen que el oro posiblemente se sitúa por encima de los 2.000 dólares por lingote durante el año que viene, y hay quien apunta que puede alcanzar los 2.400 dólares antes de 2013. El consejo es fácil de retener: si hemos invertido en oro durante 2011 ya habremos sacado buen beneficio de la inversión, pues durante los meses de verano se disparó su cotización. En ese caso es mejor no tentar a la suerte y recoger las ganancias. Si aún no hemos invertido en el metal precioso, es buen momento de hacerlo sabiendo que es casi imposible que perdamos dinero, pero tampoco está claro que vayamos a dar la campanada.

Ya os contamos hace tiempo cómo invertir en oro de forma segura así que ya no tenéis excusa para no arriesgar vuestro dinero cara al nuevo año, y con buenas perspectivas de además ganar unos buenos euros. Si la recesión se mantiene, no todo van a ser malas noticias.