Cómo elaborar un presupuesto casero, economía familiar

Igual que la mejor manera de no gastar de más al ir a la compra es llevar una lista detallada con lo que necesitamos, la única forma de no derrochar es hacer un presupuesto familiar.

Igual que la mejor manera de no gastar de más al ir a la compra es llevar una lista detallada con lo que necesitamos, la única forma de no derrochar es hacer un presupuesto familiar.

Cada principio de mes, el mismo propósito de ahorrar algo. Y cada final de mes, las mismas estrecheces y de ahorro nada, sino hasta números rojos. A todos nos ha pasado, y cada vez es menos compatible con llevar una vida digna, dado el momento lamentable de la economía. Por eso es importante planificarse mediante un presupuesto ajustado. Apuntar todo lo que entra y sale de la caja familiar es la única forma de saber dónde ahorrar. Toda contabilidad básica se divide en dos vertientes: gastos e ingresos, y como tal debes tener dos hojas de Excel, una para lo que entra y otra para lo que sale de la caja.

Excel es el mejor aliado, pues permite, mediante su sistema de operaciones automáticas, hacer sumatorios y restas sin necesidad de usar ábaco ni dedos. Deberemos crear una tabla en la que aparezcan los siguiente conceptos en forma de gastos:

  • Capítulo hogar: hipoteca o alquiler + gastos.
  • Transporte: si es público es evidente, si es coche deberemos sumar a la gasolina una reserva para imprevistos, como averías o aparcamiento.
  • Comida: siempre calcular al alza teniendo en cuenta las facturas del mes anterior (por lo tanto deberemos guardarlas o pagar con tarjera para luego ver los cargos).
  • Aspecto: ropa + calzado + imagen (maquillaje, colonia, etc). Se trata de un apartado opcional, dado que en principio no será obligatorio, pero no por ello debemos pasarlo por alto. Lo mejor es hacer una provisión de fondos para esta cuestión.
  • Ocio: ser realistas. Si habitualmente consumimos en bares, cines u otros establecimientos, reflejarlo en la tabla. Solo así seremos consientes a fin de mes de lo que podríamos ahorrarnos si hacemos menos vida social.
  • Educación: ya sean nuestros estudios si somos estudiantes o los de nuestros hijos. Es una cantidad fija por definición, por lo que su puesta en valor es muy sencilla.

En el apartado de ingresos, lógicamente cada cual tendrá los suyos: salario/beca/paro por un lado, rentas del capital por otro (depósitos, acciones, alquileres…). Lo ideal, dados los tiempos que corren de restricción del crédito y malos humos en los bancos, es ahorrar al menos un 10% cada mes, es decir, que el apartado gastos sea al menos un 10% menor que el apartado ingresos. Porque los contratiempos no avisan. Es una buena idea dar un código de color a cada habitante de la casa, de forma que los sumatorios automáticos por colores de Excel nos digan quién es el que gasta más de un rápido vistazo.

Así podremos hacer un cálculo de fijos y variables y comparándolos mes a mes hacernos una idea de lo que nuestra vida pide a nuestro bolsillo.