¿Cómo se gestiona el IRPF en España? Impuesto por tramos

Si nos van a subir los impuestos de forma tan directa como es el IRPF, al menos conviene saber contra quién tenemos que descargar nuestra ira. Hay varios culpables.

Si nos van a subir los impuestos de forma tan directa como es el IRPF, al menos conviene saber contra quién tenemos que descargar nuestra ira. Hay varios culpables.

Entre los múltiples atentados contra el bolsillo que la actual crisis está requiriendo en pos de luchar contra el temido déficit público, la subida del IRPF es el que más ampollas está levantando. Desde el gobierno central se anuncian nuevos tramos mientras algunas comunidades autónomas se plantean bajarlos por su cuenta. ¿Quién manda aquí?

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF para los amigos) es un impuesto estatal, es decir, de obligado cumplimiento en todo el país. Así, es Hacienda, y en concreto la Agencia Tributaria, la encargada de inspeccionar, recaudar y gestionar su correcto cobro. Pero no todo lo recaudado va a las arcas del Estado, una tercera parte (33%) se destina a las comunidades autónomas como pagos directos desde el Ministerio de Hacienda. Se trata por tanto de un impuesto cedido parcialmente, lo que ademá se nota en la posibilidad que tienen todas las comunidades autónomas de reducir o subir el IRPF estatal en un determinado tramo, lo que supone aproximadamente un más o menos 1%. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se paga 1% menos de IRPF que en la media del país, y en los últimos días el ejecutivo regional liderado por Esperanza Aguirre ha dejado caer la posibilidad de bajar aún más el impuesto, vía el tramo regional mencionado, dada la subida general anunciada por el gobierno de Rajoy. Hay que decir que estas subidas o bajadas regionales solo afectan a lo recaudado por la propia región, es decir, cobrará menos o más dinero de ese 33% que Hacienda destina a las comunidades, nunca será más o menos recaudación en lo que respecta al total que se queda el Estado central (66% de lo recaudado, por tanto).

Todo lo anteriormente dicho no es aplicable en el País Vasco y Navarra, comunidades forales que, precisamente por sus fueros históricos, tienen la potestad total sobre su IRPF, y por ello se encargan de su recaudación, inspección y gestión, cosa que ya decimos que hace la Agencia Tributaria en el resto del territorio español. Como dato, decir que la recaudación por IRPF, dada la crisis económica, bajó desde el máximo histórico de 72.700 millones de euros en 2007 a unos escasos 63.800 millones en 2010, recuperándose solo en parte en 2011, y con malos augurios nuevamente para el presente año, a pesar de la subida anunciada.