Consejos para ahorrar en la factura del teléfono

Llamar, mensajear y últimamente whasappear. Trilogía de la comunicación instantánea moderna, se hace imprescindible buscar métodos de ahorro mes a mes.

Llamar, mensajear y últimamente whasappear. Trilogía de la comunicación instantánea moderna, se hace imprescindible buscar métodos de ahorro mes a mes.

El teléfono es un gasto necesario. Antes o después, a primera o última hora del día, lejos o cerca, antes o después tenemos que llamar a alguien desde el fijo, mensajear o chatear con nuestro teléfono móvil. Eso no quiere decir que tengamos que dejarnos un riñón cada mes. Hay trucos tan simples como eficaces para reducir el llanto a la hora de recibir la factura de teléfono:

  • Prefijos internacionales: aunque parezca mentira, mucho dinero se va en llamadas erróneas a la hora de llamar al extranjero por no saber los prefijos que hay que marcar, o por olvidarnos el +0 que hay que poner delante al llamar fuera de nuestro país. La amable voz que nos dice en otro idioma que nos hemos confundido no es gratis, y desde luego tampoco el tener que llamar a algún número de información para preguntar por el prefijo buscado.
  • Adaptar nuestro plan de gasto: si llamamos siempre en determinadas franjas horarias, pidamos a nuestra compañía un plan de precios que se adapte exactamente a ellas, pero si somos usuarios ocasionales de teléfono, y por lo tanto llamamos a cualqueir hora, aceptar una tarifa dividida en segmentos horarios es contraproducente, pues fuera de las horas señaladas el precio por minuto llega a multiplicarse x10 en muchos casos. Por lo tanto, si no llamamos más de un 90% dentro de tal o cual franja horaria, no compensa. Pedir un sistema de números frecuentes y de ofertas por llamadas a teléfonos de la misma compañía debe ser una exigencia.
  • SMS: pueden parecer baratos, pero 20 céntimos por mensaje a la larga son un gran gasto. O nuestra tarifa plana los incluye, o es mucho mejor pagar una tarifa plana de Internet que nos permita otras formas de comunicación gratuitas en formato texto. Por ejemplo…
  • Whatsapp: la gran revolución en telefonía ha llegado, como no podía ser de otra manera, desde Internet. Se trata de un chat para usuarios de iPhone, Android o Blackberry (con aplicaciones diferentes pero iguales en su funcionamiento) que supera a los mensajes en rapidez y a las llamadas en gratuidad. Además apenas consume megas de nuestra tarifa de máxima velocidad.

Además de otros consejos comunes como aplicar un máximo de gasto mensual en nuestra tarifa (todas las compañías están obligadas a darnos esa opción) o restringir (prohibir) el acceso a Internet si no tenemos tarifa plana (los descuidos se pagan), el sentido común suele ser el mejor aliado también para ahorrar en la factura del teléfono.