Nueva fiscalidad de los depósitos para 2012, subidas IRPF

A nadie le gusta pagar, pero es lo que toca. También los ahorradores, pues cuanto más dinero podamos prestar al banco, más intereses nos cobrará Hacienda.

A nadie le gusta pagar, pero es lo que toca. También los ahorradores, pues cuanto más dinero podamos prestar al banco, más intereses nos cobrará Hacienda.

Como ya de todos es sabido, nuestros bolsillos son los que van a pagar el déficit de este país, y con nuestros bolsillos me refiero a la clase media. Una de las medidas que menos revuelo ha levantado de los recortes que lleva un par de semanas anunciando el gobierno de Rajoy, y sin duda sin merecerlo porque es un hachazo considerable, es el aumento en la retención del IRPF para los depósitos a plazo fijo. Así, pasamos de una retención oscilante entre el 19 y el 21% del montante total de los intereses que sacábamos por nuestros ahorros hasta el pasado año a una retención que en ocasiones supera con creces la cuarta parte de todo lo que ganamos.

Ahí van los detalles:

  • Depósitos a plazo fijo de hasta 6.000 euros de inversión: 21% de las ganancias son para Hacienda a través del IRPF.
  • Entre 6.001 y 24.000 euros: 25% de retención.
  • Depósitos bancarios de más de 24.000 euros: 27% de rétención.

La única buena noticia que esto trae es que los bancos y cajas de ahorro han mantenido sus super ofertas de rentabilidad en torno al 4% TAE para mantener el atractivo de estos productos financieros. Así, para un depósito de 10.000 euros al mencionado y atractivo 4% de interés, las ganancias totales al cabo de 12 meses serían de 400 euros, redondeando, pero Hacienda se quedaría 85 euros, por lo que solo veríamos en nuestra cuenta corriente 315 euros de ganancias al cabo del año. Peor sería si pudiéramos contratar un depósito a plazo fijo con las mismas condiciones pero de 50.000 euros, pues en ese caso Hacienda se quedaría con 420 de los aproximadamente 2.000 euros que nos corresponderían de beneficios, viendo poco más de 1.500 euros en nuestra cuenta al cabo de esos 12 meses.

Hacienda somos todos, sí, pero cómo duele…