Especular con depósitos bancarios, plazo fijo sin vinculación

Mover el dinero es garantía de éxito, aunque para ellos debamos buscarnos opciones que no nos obliguen a nada una vez termine nuestro contrato inicial.

Mover el dinero es garantía de éxito, aunque para ellos debamos buscarnos opciones que no nos obliguen a nada una vez termine nuestro contrato inicial.

La especulación con el teléfono móvil se acaba desde el momento en que la compañía telefónica nos obliga a estar 18 meses (en la mayoría de los casos) sujetos a un contrato con ellos. Eso redunda en la imposibilidad de buscar mejores opciones siempre que queramos. Algo parecido venía sucediendo con el ahorro: tú metes tu dinero en un banco a cambio de que el banco te dé una rentabilidad al cabo de un tiempo. El truco está en que ese depósito por detrás tiene condiciones de vinculación a la entidad que lo emite, que obligan a permanecer con el dinero parado en l aentidad incluso cuando vence el plazo del depósito. Pero la guerra del pasivo que se inició en 2011 ha hecho que cada vez más entidades solo nos obliguen a estar con ellos durante los 6, 12 o 24 meses que dure el depósito contratado. Esto nos permite mover el dinero para mayor gloria y rentabilidad. Veamos un ejemplo:

  • Inicio: 100.000 euros que no necesitaremos en 2 años.
  1. Una tercer parte se invierte en un plazo fijo a 2 años. Por ejemplo en Tubancaja, con una rentabilidad del 4,25%, y que por tanto nos dará casi 3.000 euros al cabo de este año, casi 2.300 en forma neta. Es la opción más a largo plazo y la que por tanto más rentabilidad nos aportará.
  2. La mitad del dinero se mete en un depósito fijo a 12 meses como Finantia, la mejor opción con su 4,85% anual de rentabilidad.
  3. El resto, en otra opción anual como iBanesto y su 4%.
  4. Al cabo de ese año tendríamos casi 3.100 euros brutos.
  5. Una vez aplicadas las retenciones (ahora en el 21%) nos quedarían más de 2.300 euros de estos dos depósitos anuales.
  6. Esa rentabilidad la meteríamos en el depósito Cristiano Ronaldo del Banco Espirito Santo a 12 meses, cuya rentabilidad por encima también del 4% nos daría unos 300 euros, mientras que podríamos renovar los otros dos depósitos en condiciones parecidas, pues no se prevé que en solo un año cambien de forma radical las condiciones.

Cabe destacar que todos estos depósitos no conllevan ninguna comisión ni de apertura ni de mantenimiento, y que al final de los mismo somos libres para cerrar las cuentas de automática creación conformadas para que nos abonen los rendimientos de nuestro capital. Al final de esos dos años, sumando todas las rentabilidades, habremos obtenido un rendimiento superior a 6.500 euros netos, lo que equivale a un 6,5% de rentabilidad. Y lo que es mejor, todo nuestro dinero e intereses volverán a nuestra cuenta corriente de confianza, sin deberle nada a nadie. Es solo un ejemplo de cómo sacar partido de la falta de vinculación de los depósitos fijos actuales.