Mercado de trabajo en Europa, reformas laborales en otros países

Ahora que ya todos hemos protestado, seguramente con razón, por la nueva reforma laboral, toca analizar qué se hace fuera para buscar soluciones. O salidas.

Ahora que ya todos hemos protestado, seguramente con razón, por la nueva reforma laboral, toca analizar qué se hace fuera para buscar soluciones. O salidas.

Ahora que al gobierno le caen collejas a diestro y siniestro por su reciente reforma laboral, incluidas algunas desde este mismo blog por algunas medidas que no nos parecen del todo bien, es buen momento para analizar cómo son las cosas en el resto del mundo. Solo poniendo en perspectiva lo que tenemos seremos capaces de saber dónde estamos.

Empecemos con un dato llamativo: España (según datos del Banco Mundial previos a este última reforma, en su informe Doing Business 2010) tiene uno de los mercados (o tenía) más rígidos del mundo, situado en el puesto 160. El mercado más abierto (libre) del mundo es Estados Unidos, seguido de cerca por otras potencias como Japón y Canadá entre los 20 primeros. Soprende que muchos países del Tercer Mundo, normalmente regidos por regímenes populistas cuya última necesidad es impulsar reformas laborales que favorezcan enfurecer a la población, están por delante de España en este ranking. Cabe dejar claro que estar arriba o abajo en esta clasificación será visto por algunos como positivo o negativo, dependiendo de las ideales más o menos liberales y capitalistas que tengamos. Simplemente queremos dejar aquí los datos para la reflexión.

Desde el BM reprimen (o reprimían) a España por una excesiva burocracia en las relaciones laborales y por la extrema rigidez de nuestro sistema de despidos. Todas las economías del antiguo G-7 se sitúan por delante de España en cuanto a flexibilidad laboral (que insistimos, para muchos es solo un eufemismo de capitalismo sin reglas). Por países, Reino Unido está en el puesto 28 e Italia en el puesto 75, por ejemplo. La posición de España arroja datos como que somos el 140 país más difícil (en términos de tiempo y esfuerzo) del mundo para abrir un negocio si somos emprendedores, o que necesitamos 47 días y hasta 10 pasos para abrir una empresa en Madrid o Barcelona.

Por otro lado, y como mucho se ha hablado de Alemania como espejo en el que mirarnos, quizá conviene decir un nombre: Hartz IV. No es el nuevo modelo de Volkswagen, sino una normativa aprobada por su Parlamento en 2004 mediante el cual la tasa de paro bajó a límites insospechados… A cambio de que muchos trabajen para la comunidad y cobrando realmente el paro, es decir, cobrando del Estado sin realmente producir con un trabajador normal. Se calcula que Alemania tendría una tasa de paro del 15% si no fuera por esta medida, para muchos poco menos que una tapadera. No es oro todo lo que reluce.