Descuentos en gasolina, tarjetas de crédito para gasolineras

Nuestro coche siempre tiene sed. Y su agua cada vez es más cara. Pensar en una tarjeta de crédito que nos alivie ese gasto puede ser una buena opción.

Nuestro coche siempre tiene sed. Y su agua cada vez es más cara. Pensar en una tarjeta de crédito que nos alivie ese gasto puede ser una buena opción.

En España dicen que hay más coches que habitantes, o casi, y también dicen que el precio de la gasolina está marcando máximos históricos, y eso sí que no necesita de mayores comprobaciones. Quizá por eso cada vez más bancos se lanzan a la conquista del cliente con tarjetas de crédito que ofrecen suculentos descuentos a la hora de llenar el depósito, una idea que ya es un clásico. Veamos qué opciones hay según el propietario de la gasolinera.

  • El último lanzamiento, la tarjeta Marc Márquez de Caixa Catalunya, ha roto el mercado con un descuento del 3% en todas las compras que hagamos durante las semanas en que Marc Máquez, piloto de motos, gane su Gran Premio. Es quizá el joven más prometedor del motociclismo español, que ya es decir, así que parece una apuesta segura el gastar para que luego nos devuelvan parte de la compra. Ganará varias carreras seguro. Pero a lo que íbamos: un 3% de descuento al repostar en cualquier estación BP está asegurado. Y es una tarjeta gratuita el primer año.
  • ING: con cualquiera de sus tarjetas, siempre grauitas, un 3% de descuento en estaciones GALP y un 2% en estaciones BP.
  • Tarjeta Repsol Máxima: 2% de descuento en gasolina de estaciones Repsol, Campsa y Petronor, 5% de descuento en las tiendas de sus gasolineras y un 3% en productos Premium para el coche. Sus condiciones dependen de la entidad que nos la expida.
  • Tarjeta Visa Cepsa: 5% de descuento en estaciones de servicio Cepsa y 1% eb el resto de estaciones de servicio del país. Sus condiciones dependen de la entidad que nos la expida.
  • Tarjeta Visa Open: solo un 2% de descuento en combustible, pero en cualquier estación de servicio, sea de la marca que sea.

Vistos los números, ahora solo queda echar cuentas de lo que nos ahorraríamos y ver si nos compensa cambiar de tarjeta de crédito. Y por supuesto fijarnos en la marca en la que normalmente repostamos, pues será el dato que nos haga decantarnos por una u otra tarjeta.