Programas de vivienda asequible y solidaria La Caixa

Hay opciones de alquiler por debajo de lo que cualqueira podría pensar. Lo único malo es que son pocas y mucha gente la que las quiere. Pero por intentarlo nada perdemos.

Hay opciones de alquiler por debajo de lo que cualqueira podría pensar. Lo único malo es que son pocas y mucha gente la que las quiere. Pero por intentarlo nada perdemos.

Es posible encontrar un piso en el barrio de Tetuán, muy cotizado en Madrid, por 145 euros al mes y unos 40 metros. El truco está en que La Caixa subvenciona el 50% del alquiler. Se trata de una nueva vuelta de tuerca a un programa, el de vivienda solidaria, que lleva vigente ya 8 años, anterior por lo tanto a la crisis, y que ahora se ve ampliado con el programa vivienda asequible, también de La Caixa, y más centrado en grupos de riesgo del presente tiempo de crisis. En total, Servihabitat, la bancoinmobiliaria de La Caixa, ofrece más de 7.000 pisos en alquiler con condiciones especiales.

  • Al grano: ¿quién puede beneficiarse? Solo los menores de 35 años o los mayores de 65 cuyos ingresos no sean superiores, según el IPREM (que sustituye al salario mínimo como índice para este tipo de ayudas) en 4,5 veces o en 2,5 veces. Cada vivienda especifica su máximo. Además por supuesto de no tener una vivienda en propiedad…
  • ¿Cómo puedo beneficiarme? No hace falta ser cliente previamente de La Caixa, pero sí lógicamente abrirse una cuenta en la entidad para gesionar desde ahí la ayuda. El primer paso es registrarse en el programa que mejor nos convenga, optar por alguna de las viviendas que se ponen en el escaparate y demostrar que cumplimos los requisitos pedidos. Una vez hecho esto, solo queda esperar y quizá rezar, pues las viviendas se sortean ante notario y evidentemente el ratio de peticiones por vivienda es más que alto. Una vez conseguido el alquiler, lo disfrutaremos durante 5 años prorrogables.

Hay viviendas por toda España y sus alquileres van desde los 80 hasta los 150 euros al mes como máximo, con comunidad e IBI incluidos (no los gastos del día a día, ojo). ¿Quién dijo que los bancos no se preocupan de la ciudadanía? Muy de cuando en cuando, sus obras sociales sí lo hacen.