Bonos Cataluña 2012, alta rentabilidad en deuda soberana

El dinero fácil suele traer detrás dudas. Es el caso de la nueva subasta de bonos de la Generalitat. Gran rentabilidad pero malas perspectivas financieras.

El dinero fácil suele traer detrás dudas. Es el caso de la nueva subasta de bonos de la Generalitat. Gran rentabilidad pero malas perspectivas financieras.

Dicen que Dios aprieta, pero no ahoga. En el caso de la crisis no parece estar tan claro. Y sobre todo en el caso de Cataluña, que con 30.000 millones de deuda, un 15% de su PIB, es la comunidad más endeudada de España. Llevan así años y no parecen salir del túnel, por lo que les toca acudir al mercado de nuevo. Acaban de hacer oficial los datos de su oferta:

  • 2.400 millones de euros de subansta inicial.
  • Ampliable (se da por hecho) hasta 4.000 millones de euros.
  • 4,50% de rentabilidad anual (más que cualquier depósito a plazo fijo de entidades bancarias)
  • 4,75% a dos años de plazo (siempre TAE).
  • Inversión mínima: 1.000 euros
  • Inversión máxima… ¡2 millones de euros! (evidentemente pensando en fondos de inversión).
  • Plazo: abierto desde finales de marzo y hasta finales de abril siempre sujeto al devenir de la demanda.
  • Entidades comercializadoras: CatalunyaCaixa, La Caixa y Banco Sabadell

Se supone que la deuda soberana es siempre la opción más fiable, y si a eso le añadimos unos intereses fabulosos como los que ofrece la Generalitat deberíamos estar ante la oferta del año… Pero las agencias de calificación advierten de que la situación de Cataluña es desesperada (de hecho esta emisión de deuda se destina a pagar los intereses de la anterior emisión, de hace un año) y han rebajado su nota hasta prácticamente la de bono basura, muy por debajo de la España, por ejemplo.

No nos atrevemos a dar una opinión final. Hasta hace poco parecía impensable que una entidad pública quebrara, pero visto cómo están las cosas ya no se puede poner la mano en el fuego. Muy a menudo las agencias de calificación no aciertan, y los periódicos en ocasiones exageran la situación, pero quien da tanto es porque realmente necesita recibir.