Banco de tiempo: comprar gratis a cambio de favores

Si no tienes dinero pero sabes hacer algo, lo que sea, puedes salir adelante. Es la idea del trueque del S.XXI, el intercambio de trabajos especializados a cambios de otros trabajos especializados.

Si no tienes dinero pero sabes hacer algo, lo que sea, puedes salir adelante. Es la idea del trueque del S.XXI, el intercambio de trabajos especializados a cambios de otros trabajos especializados.

La crisis, básicamente, consiste en que cada vez menos gente tiene menos dinero. Y eso hace que no se pueda comprar, y si no se compra quien vende, no vende. Ese círculo vicioso hace que muchos hayan mirado atrás para reclamar la vuelta al trueque. El sistema de “a mí me sobra esto te lo doy a cambio de eso otro que a ti te sobra” parece buena idea para tiempos de crisis. Pero ha evolucionado, y ahora se hacen trueques incluso sin tener nada material que truequear, solo con tiempo. Porque de eso, más o menos, tenemos todos.

Un banco de tiempo es un sistema de intercambio basado normalmente en el trabajo por horas: yo te cambio un enchufe porque soy electricista, y como eso me lleva media hora de trabajo, tú me podas los árboles del jardin durante otra media hora porque eres jardinero, y en paz. El sistema se ha visto incrementado por la generalización de las redes sociales, el mejor (y más barato) medio de intercambio de información y contactos. Algunas páginas dedicadas al contacto de vendedores y compradores de tiempos son:

Como puede apreciarse, se trata de iniciativas que sobre todo triunfan en ciudades medianas, donde el coste y tiempo del desplazamiento no es grande (pues también eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de pagar en horas) pero hay suficiente mano de obra especializada (y por desgracia parada) como para que se generen suficientes intercambios de trabajos. En todo caso, introduciendo en los buscadores de Internet el término ‘bdt’ seguido de nuestra ciudad, tendremos acceso a los bancos de tiempo que tengamos cerca. Si los tenemos.