Cómo pedir un crédito ICO para emprendedores, abrir un negocio

El Instituto Oficial de Crédito, más conocido como ICO, da cada vez más dinero para Pymes y autónomos, pero la mala noticia es que se gestiona desde las mismas entidades privadas de siempre.

El Instituto Oficial de Crédito, más conocido como ICO, da cada vez más dinero para Pymes y autónomos, pero la mala noticia es que se gestiona desde las mismas entidades privadas de siempre.

La crisis ha traído un subidón en nuestra prima de riesgo debajo del brazo, nacionalizaciones, cambios en la legislación europea… pero lo más imporante, lo que de verdad importa al ciudadano de a pie, es la falta de crédito. El miedo y el horrible momento por el que pasan las entidades financieras de todo el mundo pero especialmente de España hacen imposibles las inversiones. Eso se nota especialmente a la hora de emprender, de poner en marcha una empresa. Ningún banco se arriesga más de lo estrictamente necesario, en incluso mucho menos. Por eso el ICO puede ser la solución. El ICO ha dado más de 5.000 millones de euros en créditos a empresas durante el primer trimestre del año, lo que supone un 25% más que el pasado año. Pero tiene truco…

¿Cómo pedir un crédito ICO? Debemos centrarnos en la línea ICO Pyme, pues el Instituto Oficial de Crédito tiene más líneas abiertas para otros menesteres. En esta página web vemos las entidades de crédito adheridas a la financiación del ICO, pues es allí donde debemos dirigirnos para solicitarlo: a nuestra entidad de crédito habitual. Es la entidad de crédito la que acepta o deniega la petición y son ellas las que solicitan las garantías que crean oportunas para asegurar la viabilidad del crédito. Se puede pedir financiar dinero que ya hayamos adelantado para montar nuestro negocio con hasta 6 meses de antigüedad de la operación, a partir de ese plazo, nuestra inversión se dará por caducada para el ICO.

Es decir, aunque el dinero salga del ICO, lo que asegura que haya fondos y que por lo tanto las posibilidades de que nuestro proyecto sea aprobado, son los bancos y entidades privadas varias las que nos conceden, examinan y piden cuentas sobre el proyecto (pues el ICO a quien presta es a ellas, no a nosotros directamente), por lo que sigue siendo un problema en forma de bajas posibilidades. Hay dinero, pero quizá no hay ganas de prestarlo. Al menos nos queda el consuelo de que, si nos dan el dinero, demostramos tener poco menos que un filón de oro, pues de lo contrario no nos darían el ok.