Corralito financiero en España, Unión Europea en quiebra

Lo de salir de esta crisis empieza a ser ya más una cuestión de fe que una realidad tangible. Las noticias van de mal en peor, y ya hay quien se pone en el escenario más catastrófico posible.

Lo de salir de esta crisis empieza a ser ya más una cuestión de fe que una realidad tangible. Las noticias van de mal en peor, y ya hay quien se pone en el escenario más catastrófico posible.

El panorama no es sombrío, es directamente negro. Cada día que pasa es un día más en crisis, y las finanzas ya no parecen soportar los 4 años de recesión/depresión que llevan a sus espaldas. Como fondo de la cuestión, lo mejor es hacer caso a los expertos.

Uno de ellos, el premio Nobel de Economía Paul Krugman, acaba de señalar este oscuro panorama para los próximos días, que aquí os traducimos con el toque personal ninja:

  1. Grecia se saldrá del euro, sí o sí. Ha fracasado en el intento de formar gobierno y tendrá que convocar nuevas elecciones. La UE no puede esperarles, y solo tienen liquidez para aproximadamente un mes.
  2. Ante el miedo de ser los próximos, los fondos que ahora están en bancos de España e Italia empezarán a volar hacia, principalmente, Alemania. Así empiezan los corralitos.
  3. Llegados a este punto, o el BCE empieza (de nuevo pero a gran escala) a inyectar dinero a los bancos, o la quiebra financiera. La otra solución sería implantar medidas estraordinarias para impedir la retirada masiva de capitales desde los bancos españoles e italianos: a eso se le llama corralito, y sí, es lo que sucedió en Argentina.
  4. Finalmente, Alemania tendrá que cambiar su política actual: ampliar considerablemente el periodo permitido para ajustar el déficit en la eurozona y permitir la inyección de capital público en los países de la periferia europea.

Básicamente, este es el escenario que manejan a día de hoy los sabiondos de Bruselas. La alternativa única a esta locura de acontecimientos sería tan simple como preocupante: el fin de euro.

Debemos preocuparnos, antes de nada, por nuestro bolsillo, y en eso nos fijamos los ninja, pero sin perder de vista que los grandes números antes o después hacen mella en esos maltratados bolsillos. Quizá ya solo nos quede rezar, como parece hacer Krugman en la foto.