Los mejores países para montar una empresa en el extranjero

Emprender es el sueño de muchos españoles. Ser emprendedores fuera de España es lo máximo para muchos empresarios. Puede parecer una utopía, pero no tiene porqué serlo.

Emprender es el sueño de muchos españoles. Ser emprendedores fuera de España es lo máximo para muchos empresarios. Puede parecer una utopía, pero no tiene porqué serlo.

A la hora de emprender un negocio, lo normal es hacerlo cerca de casa. Conocimiento del entorno, el mercado y el idioma son la clave, pero a menudo no reparamos en cuestiones más técnicas pero también importantes como el dinero que cuesta montar el negocio, la legislación o los plazos. En nuestro entorno hay países en los que abrir negocios es totalmente gratuito e instantáneo y en otros en los que hace falta invertir 8 veces más que en España desde el primer día. Veamos caso por caso:

  • Reino Unido: los trámites, desde el primero hasta el último, se pueden hacer online. No hay que poner ni una libra (en realidad sí hay que poner, una, pero ni siquiera esta aportación simbólica ha de ser enun primer momento). Además el alta es automática: hacemos hoy el trámite, y mañana abrimos la tienda.
  • Alemania: todo lo contrario. Hasta 25.000 euros de aportación mínima hacen falta para abrir un negocio en aquel país, hasta 50.000 si no queremos que sea de responsabilidad limitada sino anónima. Se necesita un mínimo de dos socios, y su entramado burocráctico es famoso por su complejidad. Tributan al impuesto alemán de la renta.
  • Francia: para consitutuir una socieda anónima hemos de aportar 37.000 euros de capital, pero solo la mitad ha de ser desembolsado al inicio del negocio. No hace falta consejo de administración, solo un presidente, y en todo tipo de sociedades los socios serán responsables solo hasta el límite de capital aportado.
  • Irlanda: lo más llamativo, además de un impuesto de sociedades ridículamente bajo que hizo instalarse en su día a Google en la isla pero que actualmente está siendo corregido por Bruselas (recordemos que Irlanda fue rescatada), es que no hace falta ni un euro de capital social inicial.
  • Portugal: distingue entre los 5 socios mínimos y 50.000 euros de capital inicial demandado para iniciar las llamadas empresas públicas (SA) y dos socios y 5.000 euros de capital mínimo para una sociedad limitada típica.

En cuanto a la legislación, debemos tener en cuenta que todos los países anteriormente citados comparten legislación europea, lo que hace que la protección al consumidor, la normativa sobre competencia o en materia medioambiental sea compartida. Pero la burocracia es más lenta en Portugal que en Reino Unido, por ejemplo, y la moneda única solo no llega al país anglosajón, detalle importante si lo que queremos es importar/exportar, pues el euro es más competitivo en este aspecto que la libra, o la libra que el euro, según la dirección que vaya a tener nuestras mercancías mayoritariamente. Si necesitáis que os echen una mano, hay empresas online dedicadas a ello.