Consejos para crear una franquicia de éxito

Franquiciarse, es decir ceder nuestra imagen y producto para que otros la exploten y nos de un beneficio, suele ser el último paso de un negocio de éxito.

Franquiciarse, es decir ceder nuestra imagen y producto para que otros la exploten y nos de un beneficio, suele ser el último paso de un negocio de éxito.

McDonalds, aunque cueste creerlo, fue en su día una tienda más. Y también Starbucks, H&M o cualquier otra mega cadena que nos imaginemos. Incluso Carrefour podría llegar a ser una franquicia de éxito mundial. Si nosotros acabamos de montar una empresita pequeña, quizá no sea el momento de pensar en grandes ampliaciones con otros socios, pero si ya tenemos más de un local y el negocio funciona, puede sí ser el momento de pensar en franquiciarnos. Ahí van algunos trucos para que esta opción no acabe en desastre:

  • ¿Cuándo franquiciar?
  1. Cuando tengamos más de una tienda.
  2. Cuando estemos ya presentes en más de una localidad y en más de una localidad tengamos éxito.
  3. Cuando tengamos algo diferente que ofrecer. Si ofrecemos hamburguesas, que no sean como las del resto, si ofrecemos ropa, que sea distinta a las demás franquicias.
  4. Cuando haya una demanda no satisfecha. No sirve con que nuestras tiendas lo vendan todo, debe haber aún más demanda de la que podemos abarcar y financiar por nuestros medios.
  • ¿Cuándo no franquiciar?
  1. Cuando el negocio no está destinado al crecimiento. El típico caso son las empresas de productos tradicionales, a la vieja usanza, que por su lógica comercial no están destinados a venderse muy al por mayor.
  2. Cuando el producto vendido tiene un público muy particular. Típico caso la comida no consumida más allá de una región concreta. Por mucho que guste en nuestra zona, no va a triunfar fuera.
  3. Si es de éxito temporal. Una franquicia con productos solo veraniegos no funcionará, por ejemplo, pues los primeros meses e incluso años se necesita un ingreso más regular para compensar los gastos derivados de franquiciarse.
  4. Si depende del toque personal del fundador. En ocasiones el producto es bueno por quien lo elabora, como suele pasar con los grandes chefs, que a lo sumo pueden gestionar un par de restaurantes.

Con estas premisas, diferentes estudios apuntan a que los terrenos en los que actualmente España tiene potencial franquiciador (qué palabreja) son los pisos embargados y su gestión, el oro en centros comerciales, la movilidad eléctrica o los complementos vintage. Son campos tan amplios, que da miedo tirarse a la piscina, pero quien no se arriesga normalmente no gana.