Negocio con productos que triunfan entre inmigrantes en España

No es el cliente el que debe adaptarse a lo que vendemos, sino que debemos adaptar nuestras ventas a lo que reclama el cliente. Mucho más si pretendemos que sean inmigrantes los que nos lo compren.

No es el cliente el que debe adaptarse a lo que vendemos, sino que debemos adaptar nuestras ventas a lo que reclama el cliente. Mucho más si pretendemos que sean inmigrantes los que nos lo compren.

España pierde gente, es cierto. Dicen que en lo que va de año más de 50.000 personas, entre los españoles que se han ido y los extranjeros que han dejado de venir, pero aún así casi el 10% de nuestra población es de fuera. Eso supone un mercado potencial de casi 4,6 millones de personas de todo tipo y condición: parejas jóvenes, solteros, niños, algún abuelo… Y venidos de lugares tan diferentes que permiten adaptar la oferta de productos a lo que ellos demandarían si lo tuvieran a su alcance. Precisamente por eso tienen tanto éxito los cibercafés regentados por dominicanos, o las peluquerías especializadas en africanismos, por poner solo un par de ejemplos. Ser emprendedor puede ser el futuro, ya os lo hemos dicho, y ahí va una lista de productos que seguramente no se te hubiera ocurrido vender nunca pero con los que puedes hacer negocio:

  • Patas de pollo: para un español son basura, pero los chinos se las comen, y con ganas. Bueno, o las rechupetean como hacemos nosotros con las costillas de cerdo, por ejemplo.
  • Vodka: ahora que todo el mundo parece beber ginebra, se está destapando poco a poco un nuevo mercado para los vodkas de importación, nada de la colonia de supermercado barato. Marcas aquí poco conocidas y muy caras tienen un público objetivo muy abierto a consumirlos.
  • Un caso singular es Taste of America: consiste en traer a España (y ya son franquicia) una serie de productos que todos los americanos consumen pero que además, ojo, cualquiera reconoceríamos tras haber visto tantas películas y series americanas. Patatas fritas, cereales del desayuno, bebibdas, comida rápida… A todos son suena, no solo es un negocio destinado a los americanos asentados en España.
  • Otra gran idea es la personalización de productos de gama media y alta: los gustos no son los mismos en España que en otros lugares del mundo (ya lo hemos visto con la ropa que nos han diseñado los rusos para las Olimpiadas…) por lo que vender bisutería, relojería o zapatería customizable al máximo hará que los inmigrantes que nos rodean se sientan como en casa. Y paguen por ello.