¿Qué es el FROB, Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria?

Las nacionalizaciones de los bancos en problemas las pagamos entre todos, y los créditos que nos concede Europa los garantizamos entre todos. Lo hace el FROB como intermediario.

Las nacionalizaciones de los bancos en problemas las pagamos entre todos, y los créditos que nos concede Europa los garantizamos entre todos. Lo hace el FROB como intermediario.

Otro de esos términos que por complejos y largos acaban siendo más famosos por sus siglas que por lo que éstas significan. Desde hace ya meses el FROB es casi tan famoso como Messi, pero por malas noticias, no por goles. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria es de vital importancia para el futuro de las finanzas de España, y por eso conviene diseccionar cada una de las palabras de su nombre.

El FROB, como su propio nombre indica, es un fondo, una cantidad de dinero. Ese dinero está destinado a la puesta en orden de entidades de crédito (bancarias, por eso las cajas, entre otras razones, se hicieron bancos hace unos meses) en problemas. Su lema reza: «contribuir a reforzar los recursos propios de las mismas…». Dejando a un lado esos misteriosos puntos suspensivos que nadie sabe muy bien qué nos depararán, deja claro que es un fondo para ayudas temporales, puntuales y transitorias, pues la idea es que las propias entidades de crédito salgan reforzadas en sus balances. Se creó en 2009 para gesionar el fin de las cajas de ahorro y su conversión dramática en bancos de toda la vida, pero últimamente ha adquirido mayor importancia porque será al FROB a quien le preste dinero Europa para la recapitalización/reestructuración/línea de crédito/ayuda… todo menos decir la temida palabra rescate bancario. Es decir, el dinero de la Unión Europea (el MEEF) pasará a manos del gobierno español a través de este fondo soberano, el FROB, que a su vez le prestará el dinero a los bancos. A España le llegará el dinero supuestamente a entre el 3 y el 4% de interés anual y el FROB a su vez se lo dará a las entidades con problemas a un 7-8% de interés. Un negocio redondo, siempre que los bancos con problemas puedan devolverlo…

Ese dinero de la Unión Europea se unirá a los 9.000 millones de euros (hoy parece una cifra ridícula) con los que nació de presupuesto, y que salieron tanto de los Presupuestos Generales del Estado como del Fondo de Garantía de Depósitos Bancarios, que recordemos que nos asegura nuestros depósitos hasta 100.000 euros con respaldo público.