Trucos para hacer una entrevista de trabajo

El momento del cara a cara con el que puede ser nuestro próximo jefe o, peor aún, el encargado de recursos humanos, suele ser el más delicado de un proceso de selección.

El momento del cara a cara con el que puede ser nuestro próximo jefe o, peor aún, el encargado de recursos humanos, suele ser el más delicado de un proceso de selección.

Toda oferta termina, o empieza, con una entrevista personal. Como es lógico, el que nos ofrece un sueldo quiere conocernos a fondo antes, y eso no se logra con un simple currículum. Los cara a cara con el futuro jefe sueñen ser los momentos más importantes de todo proceso de selección, quizá más incluso si buscamos trabajo fuera de España, por lo que es imprescindible presentarnos de la mejor forma posible. Un 80% de candidatos pierde sus opciones en la entrevista, y todo por no llevar bien preparadas las preguntas típicas que, según expertos en la materia, se repiten en casi todas las entrevistas personales. Ahí va una serie de cuestiones a las que con casi total seguridad tendremos que enfrentarnos a la hora de buscar trabajo. Llevarlas bien preparadas sin que llegue a parecer que interpretamos un guión, es la clave del éxito:

  • ¿Qué destacaría de nuestra empresa? Hay que navegar por Internet, ver la página web de la empresa a la que aspiramos a entrar.
  • ¿Qué puede aportar a nuestra empresa? Siempre dentro del departamento para el que hagamos la entrevista, remirar en su página web qué les falta, qué pueden mejorar.
  • Destáqueme un defecto y una virtud suya: no vale decir que no tenemos defectos o virtudes, pero siempre diciendo una virtud relevante para el puesto y un defecto que no lo sea.
  • Cuénteme un problema y cómo lo soluciónó en su anterior puesto: típica pregunta en la que buscarán resultados, que le digamos algún porcentaje o cantidad de mejora junto a una gestión de personal óptima en la que todos quedaran contentos.

Debemos saber que hay diferentes tipos de entrevistadores: agresivo, psicólogo, opoerativo (técnico) o amigo. Que el entrevistador opte por un tipo u otro no debe hacernos pensar que es algo personal, que va contra nosotros ni que es súper buena persona. El entrevistador hace su papel, y nosotros debemos hacer el nuestro.