Cómo nos afectan los Presupuestos Generales del Estado 2013

Dentro de nada, España tiene que elaborar nuevos presupuestos para el año que viene. Si creías que ya te habías apretado el cinturón, prepárate porque queda lo peor.

Dentro de nada, España tiene que elaborar nuevos presupuestos para el año que viene. Si creías que ya te habías apretado el cinturón, prepárate porque queda lo peor.

Cada año, y con fechas móviles que son un cachondeo, el Gobierno (en realidad el Parlamento, pero como el Gobierno tiene mayoría absoluta, pues eso, el Gobierno) elabora los tan anunciados Presupuestos Generales del Estado. Esto es, los gastos e ingresos que prevée que tendrá a lo largo del año siguiente. Como cabe esperar, estos presupuestos son solo una previsión, luego suelen desbordarse enormemente por el lado de los gastos y no llegar nunca por el lado de los ingresos. Veamos cómo vienen de cargados los del año que ya mismo llega, por aquello de saber a qué atenernos.

Empezando por lo general, y como cabría esperar, los de 2013 serán los presupuestos más austeros dicen que desde la Transición, nada menos, y además por primera vez la principal partida de gasto no será la destinada a los sueldos sino… ¡La destinada a pagar la deuda soberana! Esto habla claro sobre la situación económica del país. Alrededor de 40.000 millones de euros de recortes tienen la culpa de que España vaya a vivir con el menor gasto nacional en mucho tiempo. Bueno, la culpa en realidad la tiene Bruselas, que es quien ha marcado el techo de déficit en el famoso 3% para dentro de 3 años. Ahí va una serie de medidas que a día de hoy parecen más que probables y a las que, a falta por supuesto de que sean anunciadas de forma oficial, parece buena idea habituarse. Es un runrún, pero seguro que tiene mucho de cierto:

  • Congelación de las pensiones. Y congelación equivale a bajada real, pues el IPC subirá este año en el entorno del 3%, lo que supone cobrar un 3% menos real.
  • Adelanto de la edad de jubilación a los 67 años. Ya estaba decidida, pero con una fórmula que atrasaba su puesta en marcha varios años y de forma paulatina. Parece inevitable que se adelante el inicio de su puesta en marcha y se agilice su implantación total.
  • Suben los impuestos especiales. Tabaco, gasolina o alcohol costarán más caros.
  • Impuesto de Sociedades. La gran batalla de la oposición. Si sube, pagarían más las empresas, pero esto podría ralentizar aún más la creación de empleo.
  • Menos dinero para los ministerios. De media, se bajará un 20% el presupuesto de todos los ministerios. Si eres trabajador público, ya sabes lo que puede suponerte.
  • Reforma autonómica. Básicamente, supone lo mismo que supone la rebaja en el presupuesto de los ministerios, pero para los trabajadores públicos de las comunidades autónomas.