Cómo tratar a un compañero de trabajo vago

No todos los trabajadores que llegan alto se lo merecen. Hay vagos profesionales capaces de disimular durante años. No debe afectarnos, y para ello hay trucos a seguir.

No todos los trabajadores que llegan alto se lo merecen. Hay vagos profesionales capaces de disimular durante años. No debe afectarnos, y para ello hay trucos a seguir.

A todos nos ha pasado: madrugamos para llegar pronto al trabajo, nos esforzamos durante todo el día para sacar adelante las cosas pendientes, llegamos cansados a casa y seguimos pensando en lo que deberemos solucionar al día siguiente al llegar al trabajo. Mientras, nuestro compañero de despacho o colega de curro en general llega tarde, no hace nada, pero a final de mes cobra más o menos lo mismo que nosotros.

Ni uno ni otro extremo es recomendable, pero si no nos queda más remedio que convivir con el típico compañero de trabajo vago como él solo, lo mejor que podemos hacer es tomárnoslo con filosofía y poner en práctica unas sencillas recomendaciones:

  • Cada uno a lo suyo: intentar tener el mínimo de tareas compartidas posible. No hacer depender nuestro trabajo del suyo, y concentrarnos al 100% en lo que nosotros debemos hacer, no en lo que nuestro compañero debería hacer y no hace.
  • Crear una barrera psicológica: el problema de los típicos vagos en la empresa no es ya que no hagan su trabajo como es debido, sino que acaban contagiando su desidia al resto del personal, sobre todo cuando su comportamiento no tiene repercusiones en la empresa. Lo ideal es reducir al máximo el contacto con el vago en cuestión, para que no nos identifiquen con él, y también para que no caigamos en la tentación de imitarle.
  • No denunciar constantemente: si bien en algún momento que salga la conversación puede ser útil mostrar a nuestro jefe (siempre que el vago no sea el jefe, claro) que uno de los compañeros deja mucho que desear, convertirnos en el típico amargado que constantemente recuerda lo vago que es su compañero no nos ayudará a solucionar la situación.
  • No cubrirle: complementario al anterior consejo. Si el trabajo que había de hacer nuestro compañero el vago no se hace, será culpa suya, pero intentar que no se note que no ha hecho su trabajo haciéndolo nosotros, cubriéndolo a cambio de cargarnos con más trabajo que no nos corresponde, solo agravará nuestra situación sin mejorar necesariamente la de la empresa.

Ante todo, filosofía, tranquilidad y seguridad en uno mismo. Y pensar que a todos nos toca alguna vez…