Estudiar en el extranjero, educación bilingüe

No pretendemos poner los dientes largos, sino exhibir qué se valora en cuanto a educación se refiere, y si tenemos un hijo que promete, buscar una salida acorde con su intelecto.

No pretendemos poner los dientes largos, sino exhibir qué se valora en cuanto a educación se refiere, y si tenemos un hijo que promete, buscar una salida acorde con su intelecto.

Es cierto: enviar a nuestros hijos a estudiar al extranjero es caro, a veces muy caro, pero debemos verlo como una inversión. Todos los estudios y rumores apuntan a que las mejores posiciones de empresas e instituciones acaban ocupadas por personas que estudiaron en colegios de prestigio, haciendo redes sociales sólidas desde muy temprano y aprendiendo todo lo que hay que aprender, sobre todo idiomas, desde primera hora. Y ya no es nada snob, se calcula que 4.000 jóvenes de entre 12 y 18 años españoles cursarán este curso fuera de nuestras fronteras. Un año, o quizá un par de años, suelen ser suficientes. Echemos un ojo a los colegios más suculentos, que quizá nunca podamos permitirnos, pero nos darán una idea de qué debemos buscar antes de enviar a nuestra prole al extranjero:

  • Le Rosey: solo permite un 10% de alumnos de la misma nacionalidad en sus aulas, lo que asegura la interculturalidad. Estudios en inglés y francés, más de 50.000 euros al año de matrícula y el Rey Juan Carlos entre sus ex alumnos. Junto al suizo lago Leman.
  • Westminster School: su nombre lo dice todo. Educación en inglés británico, 9 siglos de experiencia, la mejor ubicación posible (centro de Londres) y la mejor plataforma para luego ir a Oxford o Camdridge (más del 50% de su alumnado acaba en esas universidades).
  • St Mary’s: en Ascot, Reino Unido. Con eso está dicho todo. La alta sociedad anglosajona tiene en sus aulas sus primeros contactos. 25.000 euros al año y varias infantas entre las actuales alumnas. Hay más escuelas con este nombre que escuelas del Amor de Dios, rechacen imitaciones.
  • Phillips Academy: la franquicia por excelencia de grandes colegios en Estados Unidos. Yale, Harvard o Stanford tienen sus puertas siembre abiertas para sus exalumnos, ya sean de su sede en Massachusetts (su sede central) o los múltiples campos que tiene repartidos por todo el país. No hay mejor forma de cruzar el charco.