Nuevos negocios creados por la crisis, nichos de mercado

Fijarnos en qué oportunidades está creando la crisis es una buena idea para salir de ella. O incluso para aprovecharnos de ella. Los malos momentos siempre crean buenas oportunidades.

Fijarnos en qué oportunidades está creando la crisis es una buena idea para salir de ella. O incluso para aprovecharnos de ella. Los malos momentos siempre crean buenas oportunidades.

Si es verdad eso de que Dios aprieta pero no ahoga, o el más pagano dicho de que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, estaba claro que la crisis económica tenía que tener un lado bueno. Lo difícil era verlo, claro. Como esta crisis lleva ya tanto tiempo instalada entre nosotros, podemos sacar de ella conclusiones positivas, como que los modelos de negocio han cambiado, pero sigue habiendo modelos positivos. Nuevos nichos de mercado hasta ahora irrelevantes se erigen como grandes oportunidades de negocio a día de hoy:

  • Intercambios financieros a tasas prefijadas: la incertidumbre es tal en los mercados financieros, que muchas empresas se echarn atrás a la hora de hacer negocios por el mero hecho de que no saben qué vendrá después. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere a los dineros, por lo que crear una plataforma en que comprador y vendedor de un activo (acciones, préstamos, etc) se pongan de acuerdo de antemano en los intereses a pagar y otros detalles que suelen fluctuar, es una gran idea.
  • Buscador/comparador de pisos: si bien ya son varios los que se han forrado con páginas web que nos buscan viviendas de todo tipo cómo queramos, sigue habiendo un campo casi inexplorado, o muy mal explorado, en lo referente a comparar. Decir en qué es mejor y peor un piso de otro es tan importante como que nos digan que existe.
  • Inversión inmobiliaria común: sin salirnos del ladrillo, principio de la crisis y aún hoy el gran lamento del país, las plataformas de contacto entre gente que quiere comprar piso para abaratar costes (teniendo en cuenta la de edificios enteros vacíos que hay por España) es otra buena idea. Al estilo de los condominios de Nueva York, donde todo se decide en comunidad, crear un punto de encuentro entre personas con iguales preocupaciones siempre es un valor seguro.

Además de estas ideas más concretas, cabe recordar que la asesoría financiera sigue en auge. No solo se comen el pastel de la incertidumbre las grandes firmas del sector, sino que cualquiera puede dedicar sus estudios y desvelos a especializarse en un ámbito muy concreto, y gracias a eso diferenciarse en el mundo de la asesoría (embargos, EREs, comunidad de bienes…).