Retribución flexible:paga menos impuestos con beneficios sociales

Hacienda y los impuestos es un misterio en el que pocos se adentran para intentar sacar algo en claro…Pero para eso estamos los Ninja, para intentar ayudarte a ahorrar dinero cada día.

Hacienda y los impuestos es un misterio en el que pocos se adentran para intentar sacar algo en claro…Pero para eso estamos los Ninja, para intentar ayudarte a ahorrar dinero cada día.

Ya te hablamos de los beneficios sociales y de cómo estos pueden hacerte la vida más sencilla en la empresa: coche de empresa, tickets de comida, etc…Seguro que hay mucha gente que piensa: ‘en lugar de dar esos beneficios sociales, que me den a mi el dinero y yo me lo gasto como yo considere’…Es un buen razonamiento, pero no quiere decir que sea la mejor opción y te vamos a explicar el por qué.

Imagina que tú trabajas en una empresa y cobras 25.000 euros brutos; este trabajo está a unos kilómetros de tu casa y tienes que comer todos los días fuera de casa; además, tienes un hijo y lo tienes que llevar a una guardería porque el trabajo no te permite cuidarlo: estos dos gastos, que te suponen unos 4000 euros al año, los tendrías que pagar con tu sueldo si no existiesen los beneficios sociales y la retribución flexible.

‘¿Qué es la retribución flexible?’. Las empresas que ofrecen la retribución flexible lo que pretenden es que, en el ejemplo anterior, sea la empresa quien pague los tickets de restaurante y la guardería, por ejemplo, rebajándote el sueldo a cambio de manera proporcional; pueden pagarte este tipo de gastos hasta un límite, claro.

‘¿Por qué iba a querer yo hacer esto?’. Porque la empresa quizá pueda tener precios convenidos (y mejores para ella), a ti te da igual porque ese gasto lo vas a tener si o si y, de esta manera, de cara al IRPF, consta que cobras menos, por lo que Hacienda te retiene menos impuestos; es decir, si para Hacienda ahora cobras 21.000 euros brutos (por ejemplo), te retendrá menos que cuando cobrabas 25.000, por lo que podrás disponer de más dinero ‘neto’ para ti, teniendo al final los mismos gastos (ya que la empresa paga por ti ambos gastos); a la empresa le interesa porque puede desgravar (según el gasto) estos pagos.

Todos salen ganando.