Soluciones a la subida del IVA, cómo aumentar ingresos

Si tu empresa va mal, estás obligado a cambiar el rumbo para conseguir más ingresos. Si tu empresa va bien, es el mejor momento para asegurar el futuro haciendo cambios positivos.

Si tu empresa va mal, estás obligado a cambiar el rumbo para conseguir más ingresos. Si tu empresa va bien, es el mejor momento para asegurar el futuro haciendo cambios positivos.

Ahora que el IVA está más alto que nunca, que el IRPF para los autónomos es una soga al cuello, y que el grifo de las subenciones y ayurdas está más cerrado que nunca, es el momento de hacer malabarismos para cuadrar las cuentas. Hace años, un directivo de Iberia se dio cuenta que casi nadie comía la aceituna del menú típico de avión. Se informó, y se dio cuenta de que la aceituna era el componente más caro de todo el menú. Hizo que las aceitunas desaparecieran del menú, y con ello la compañía ganó millones a lo largo del tiempo, y nadie se quejó. Si los gastos para toda empresa van a aumentar inevitablemente por lo que nos pide el Estado, la única solución es evidente: aumentar los ingresos también Pero, ¿cómo?

  • Hacer estudios de mercado: en el mundo de la empresa, no nos engañemos, está ya casi todo inventado. La mejor manera de localizar fallos en tu empresa es fijarte en qué hacen los demás. Lo que ellos hagan y tú no puede ser la clave.
  • Gastos variables: las tan famosas dietas. Haz cuentas y comprobarás que se te va mucho más dinero del que piensas. Las reuniones no tienen que ser a la hora de la comida, por ejemplo, y el transporte público probablemente te lleve sin problemas allí donde quieres ir.
  • Gastos fijos: el mayor gasto, y a la vez donde más fácil puede ser ahorrar, es en el alquiler. Busca un local más barato, seguro que lo hay, y se adapta a lo que le pides a un local. La jornada intensiva también suele ser una buena idea: tus trabajadores (o tú) estarán más contentos y bajarán las facturas: luz, agua, gas, teléfono…
  • Retribución variable: según muchos estudios y think tanks, hacia ella camina la economía, incluso en lo que al ámbito público se refiere. Si un jefe y un empleado entienden que deben cobrar según su productividad, y no según las horas sentado en su despacho, habrá mucho ganado. Eso sí, que el sueldo base tampoco ahogue a nadie.
  • Sistema de bonos: un peligro. Muchas empresas dan en torno al 10% de salario en bonos anuales, lo que crea descontento entre los empleados porque se ven tratados igual aunque no trabajen igual. Otras dan unos bonos muy suculentos en comparación con otros bonos ridículos, lo que crea descontento por crearse diferencias quizá artificiales. La mejor idea es ser siempre moderado.

Cualquier mínimo gesto puede ser una gran idea.