Trucos para pagar menos comisiones bancarias

Prudencia, información y planificación son imprescindibles si queremos llegar a fin de mes con una buena relación con nuestro banco. Ellos no van a hacerlo por nosotros.

Prudencia, información y planificación son imprescindibles si queremos llegar a fin de mes con una buena relación con nuestro banco. Ellos no van a hacerlo por nosotros.

Últimamente parece que todo son buenas noticias en lo que respecta a los clientes anónimos y las entidades financieras: cuentas remuneradas que remuneran más que nunca, depósitos record para poco y mucho dinero, más oferta de la que podríamos necesitar nunca… Pero no es oro todo lo que reluce. El plan de los bancos es simple: captemos a los clientes ofreciéndoles suculentas ofertas en forma de intereses, y una vez de nuestro lado, cobremos todas las comisiones que podamos para así cuadrar cuentas. He ahí la mala noticia: las comisiones no paran de aumentar, en muchos casos sin que nos demos cuenta. ¿Cómo podemos pagar menos?

  • Leerse el contrato. Es tan obvio, que nadie lo hace. Como cuando compramos por Internet y le damos que sí a todo. Si no sabemos a qué atenernos, es muy difícil que controlemos nuestros gastos.
  • ¿Me cobran por comprar? Este tipo de transacciones no están reguladas y tasadas por el Banco de España. Por tanto, al no ser un servicio estandarizado, solo nos queda preguntar en ventanilla.
  • ¿Necesitamos tantas cuentas y tarjetas? El precio a pagar por cada uno de estos servicios no baja de los 30 euros al año. Quizá podamos reunir todo nuestro dinero en una sola cuenta. O vivir con solo una tarjeta de crédito.
  • Cuidado con los descubiertos. Las comisiones por quedarnos en números rojos (descubierto) suelen ser las más elevadas. Estar pendientes (vía online, no hay que ir a ver al comercial de turno cada semana). Además, suele haber un mínimo de multa, por lo que podemos tener un descubierto de apenas 10 euros y pagar 15 como comisión, por ejemplo.
  • ¿Cuál es mi cajero? Solemos pensar que esos 60 céntimos que nos cobran por sacar dinero en un cajero de la competencia, pero ¿has pensado en la de veces que sacamos dinero al cabo del año? Supone un gasto más que importante.
  • Negociar funciona. Todos los bancos tienen ofertas B, propuestas que no suelen sacar al gran público pero que, si sabemos jugar bazas del tipo tiempo de permanencia o dinero periódico ingresado, nos pueden suponer una mejora considerable.
  • Las tarjetas de crédito como último recurso. El crédito es sinónimo de peligro. Sacar el dinero del mes en efectivo e ir tirando de él suele ser la mejor manera de no tener sorpresas a final de mes.