Cómo hacerse imprescindible en la empresa, seguridad laboral

Está en nuestra mano ser el ojito derecho del jefe, pero mucho más recomendable es convertirse en el ojito derecho de nuestros clientes, tanto reales como potenciales.

Está en nuestra mano ser el ojito derecho del jefe, pero mucho más recomendable es convertirse en el ojito derecho de nuestros clientes, tanto reales como potenciales.

En tiempos de crisis, cuanto más aseguremos nuestro trabajo, mejor. Los EREs acechan cual tiburón a la vista. Hay quien piensa que por hacer más horas que nadie y pelotear al máximo a nuestro jefe tendremos el puesto asegurado de por vida, pero muchos se llevan una sorpresa al ver que no es así. Los empresarios, aunque a veces pueda parecer lo contrario, buscan lo mejor para su empresa (y por tanto para su bolsillo), no para su ego. He aquí unos cuantos mitos y verdades sobre qué funciona y qué no funciona para estar seguros en nuestro puesto de trabajo.

  • Orientación al cliente: no hay que ser eficientes cara al jefe, sino al consumidor, pues es quien mejorará la cuenta de resultados de tu empresa. Ser proactivos a la hora de mejorar el producto es mucho más importante que ser proactivos a la hora de mejorar la compañía.
  • No pretender ser más que nadie por lo que tenemos (estudios, años de experiencia, relaciones personales…) sino por lo que producimos. Si un nuevo empleado es capaz de optimizar el día a día de la empresa, tendrá mayores posibilidades de ser el elegido para quedarse en nuestro puesto.
  • Soluciones, no problemas. Detectar problemas en el funcionamiento del entorno de trabajo está bien… siempre y cuando tengamos una solución que aportar. Un jefe no quiere más quebraderos de cabeza, sino que le quitemos dolores de cabeza.
  • Economía, economía, economía. Da igual que seamos unos cracks, si salimos caros, no nos van a querer renovar.
  • Dejarse ver… sin crear malos rollos. Son las dos caras de una misma moneda: por un lado tiene que quedar siempre claro que nosotros hemos hecho nuestro trabajo, pero sin que parezca que comemos el terreno a otros. Un empleado conflictivo es un empleado despedido.

Una vez dicho esto, no hay que perder de vista que quien hoy es nuestro cliente puede ser nuestro jefe de mañana. Es decir, hay que llevarse bien con todo aquel con el que tengamos una relación laboral, también fuera de nuestra empresa. Y también fuera del mundo real, el virtual (LinkedIn es el mejor ejemplo) tambiés es una herramienta de mejora de nuestra posición laboral.