Cómo reducir gastos sin despedir empleados

Echar al trabajador de turno ya no tiene porqué ser la primera opción para las empresas en crisis. Intentar que ese trabajador se adapte a las nuevas circunstancias es mucho más recomendable.

Echar al trabajador de turno ya no tiene porqué ser la primera opción para las empresas en crisis. Intentar que ese trabajador se adapte a las nuevas circunstancias es mucho más recomendable.

El titular de este post parece solo interesante para directivos, jefes de recursos humanos o gente con responsabilidades similares. Pero no es así. El que una empresa se mantenga con sus empleados y cuenta de resultados al día no solo es tarea, o no solo debería ser tarea, de los que mandan. Los que están por debajo también pueden aportar visiones novedosas para que el despido sea la última de las opciones posibles. Por ello conviene que tomemos todos nota en tiempos en los que el despido ha pasado a ser casi la primera opción, con una nueva legislación laboral que ha incrementado los ERE un 72% en el primer semestre de este 2012.

  • Reducciones de jornada: debemos tener en cuenta que el ahorro que una empresa percibe al cambiar a un empleado de jornada completa a jornada laboral es mucho mayor que el perjuicio que percibe el empleado. Así, cuando a un trabajador se le reduce jornada y sueldo en un 50%, el trabajador sigue manteniendo como el primer día sus derechos laborales adquiridos con el anterior contrato, por lo que al final es mayor la ganancia para la empresa que la pérdida para el trabajador. No solo es sueldo el contrato.
  • Pensar en el día después: cada despido es poner el contador a cero. Dejas de contar con todo lo que te aporta (aportaba) ese trabajador, algo que quizá necesitarás una vez pase la crisis, o el mal momento por el que atraviesa tu empresa. Así, puedes verte en la necesidad de pagar más por lo que ya tienes una vez vuelvas a necesitarlo después.
  • Aumentar la empleabilidad: no se trata de que un trabajador ya no sirva para la empresa, sino que su trabajo se ha quedado obsoleto. Siempre es más provechoso para la compañía y el personal procurar reciclar las habilidades laborales de un empleado y que pase a ser imprescindible a echarlo y tener que buscar nuevo personal para cubrir nuevas necesidades. He ahí la nueva gran tarea que la crisis ha obligado a ejercer a los departamentos de recursos humanos.
  • Buscar subvenciones: que las hay. La nueva ley sobre empleabilidad ha traído debajo del brazo nuevas oportunidades de ayuda para jóvenes, conversión de contratos temporales en fijos o reclutamiento de personas con discapacidad. Para ello lo mejor es acudir a la ventanilla única de nuestra Comunidad Autónoma respectiva.