Consejos para encontrar el primer empleo, eludir el paro juvenil

Hay estrategias que un joven buscador de primer empleo no debe olvidar nunca. A menudo son detalles que hacen la diferencia en un momento de tanta demanda y tan poca oferta.

Hay estrategias que un joven buscador de primer empleo no debe olvidar nunca. A menudo son detalles que hacen la diferencia en un momento de tanta demanda y tan poca oferta.

En un país en el que 1 de cada 2 jóvenes (entendiendo por joven un menor de 30 años) no trabaja, y en el que incluso muchos son ninis, es decir, ni estudian ni trabajan, los ninja nos hemos propuesto ponernos positivos, buscar fórmulas para salir de esa incomoda y casi desesperante situación que constituye ser joven y no tener nada que hacer. ¿Cómo? Buscando qué han hecho bien los jóvenes que sí trabajan. Copiar en este caso no es plagio. Utilicemos para ello las conclusiones de un reciente estudio de la BBC:

  • Estar dispuestos a hacer tareas que hasta ahora no nos habíamos planteado. Sobre todo si tenemos cualificaciones poco demandadas, es imprescindible reciclarse, ofrecer cosas nuevas en vez de buscar que el mercado nos dé oportunidades que no hay. Un trabajo a media jornada en otro sector para ganar dinero que nos permita utilizar el resto del día en seguir buscando trabajo «de lo nuestro» puede ser una gran idea.
  • Perseverar, no desmotivarse: una persona mayor puede permitirse el lujo de venirse abajo ante las dificultades, un joven no, porque le queda toda la vida por solucionar. Hay casos de gente que consigue un trabajo en la entrevista de trabajo número 20, o que le llaman para su primera entrevista de trabajo tras echar el CV número 200. Hay que pensar que siempre llega esa oportunidad.
  • Presentación: la imagen no lo es todo, pero casi. En un mercado laboral tan saturado un detalle puede hacer la diferencia entre nosotros y ese otro millar de candidatos que tienen también un CV muy potente. A modo de ejemplo, una corbata nunca sobra, por cierto, y en todo caso se puede camuflar en un bolsillo, pero sino la llevamos, no habrá nada que hacer en caso de ser el único candidato sin ella.
  • Singularizar: tan importante como hacer un buen CV, es hacerlo diferente. Todos tenemos algo que ofrecer que probablemente otros no lo tengan, solo hay que buscarlo y ‘ponerlo en negrita’ en nuestra carta de presentación. Y no tiene porqué estar relacionado con el puesto de trabajo, pues a menudo se buscan perfiles personales además de perfiles profesionales.
  • Formación continua: trabajar no debe significar dejar de estudiar. Encontrar huecos para seguir llenando nuestro CV y mente es necesario aunque ya hayamos encontrado nuestra primera ocupación.

¡Ah! Y mucha suerte.