¿Es mejor invertir en depósitos a plazo fijo o en deuda pública?

Los depósitos son cada vez más atractivos en el plazo fijo y la deuda pública cada vez menos atractiva ya que por suerte los mercados nos atacan cada vez menos. El camino a coger está claro.

Los depósitos son cada vez más atractivos en el plazo fijo y la deuda pública cada vez menos atractiva ya que por suerte los mercados nos atacan cada vez menos. El camino a coger está claro.

Hasta hace bien poco, la respuesta a esta pregunta era muy sencilla: la deuda pública te da seguridad, sabes que tu dinero está a salvo de cualquier turbulencia, mientras que los depósitos a plazo fijo son mucho más inseguros por razones de mercado pero su rentabilidad solía ser más apetecible que la de un bono o una letra de Tesoro de las de toda la vida. Pero la crisis, con sus turbulencias en la deuda soberana y el terremoto asolando a las entidades financieras, ha variado esta visión global. Veamos cómo.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la bajada una y otra vez del Euribor ha dado al traste con la Ley Salgado, es decir, ya no tiene cabida la prohibición de dar rentabilidades en forma de depósitos a plazo fijo alejados del Euribor porque el Euribor está en mínimos. Esto provoca que los depósitos cada vez ofrezcan rentabilidades más atractivas. Por otro lado, la parece que inminente petición de rescate bancario por parte de España ha desinflado la rentabilidad que ofrecen sus bonos y letras del Tesoro. A mayor seguridad en la deuda, menor rentabilidad ofrece, por lo que ahora tenemos el mercado inundado de depósitos a plazo fijo al 4% o más, por un lado, y de deuda pública con rentabilidades a 10 años (una barbaridad de tiempo) a poco más del 5%. ¿Qué es más aconsejable, dar nuestro dinero para que nos lo devuelvan a un año a un 4% o darlo para toda una década a cambio del 5%? La respuesta en cuanto a rentabilidad parece clara.

Luego está la otra gran incógnita. La rentabilidad. Siendo radicales, deberíamos afirmar que esta discusión no tiene sentido, pues seguro que vamos a invertir menos de 100.000 euros, y hasta ese tope es el Estado el que garantiza nuestros depósitos, sea cual sea el banco (español) en el que los hayamos depositado. Por lo tanto, la deuda pública y la deuda privada (depósitos) dependen finalmente del Estado, igualando por tanto la seguridad en la inversión en uno y otro caso. Y si somos tan afortunados como para poder invertir más de 100.000 euros, simplemente tendremos que dividirlo en varios depósitos.

Nuestra opinión ha quedado clara…